Una masiva protesta encabezada por trabajadores públicos, mineros y sectores populares nucleados en la Central Obrera Boliviana derivó en violentos enfrentamientos con fuerzas de seguridad en el centro de La Paz, en un contexto de creciente tensión política y económica en el país.
Según informó TeleSUR, los incidentes ocurrieron cuando grupos de mineros artesanales intentaron avanzar hacia la Plaza Murillo, donde se encuentran el Palacio de Gobierno y el Congreso. La policía respondió con gases lacrimógenos, mientras en distintos sectores del casco histórico se registraron explosiones de dinamita.
Las protestas comenzaron con reclamos vinculados a mayores áreas de explotación minera, acceso a combustible y modificaciones regulatorias, aunque con el correr de los días se transformaron en una fuerte manifestación contra el gobierno del presidente Rodrigo Paz.
Desde hace casi dos semanas, la COB mantiene una huelga general por tiempo indeterminado. El dirigente sindical Mario Argollo aseguró que los reclamos sectoriales quedaron en segundo plano y afirmó que el principal pedido de los manifestantes es la renuncia del mandatario.
Además de las movilizaciones urbanas, organizaciones campesinas, sindicatos y agrupaciones indígenas impulsaron bloqueos de rutas en distintos puntos del país. Entre ellos se destacan los cortes promovidos por los llamados “Ponchos Rojos”, grupos aymaras que mantienen protestas y marchas hacia la ciudad de El Alto.
La crisis se desarrolla en medio de un complejo escenario económico marcado por la escasez de dólares, dificultades para importar combustible y problemas de abastecimiento de productos esenciales.
Ante el agravamiento del conflicto, el Gobierno puso en marcha un operativo denominado “Corredor Humanitario”, con más de 3.500 efectivos policiales y militares desplegados para despejar rutas y garantizar el ingreso de alimentos, medicamentos y oxígeno hospitalario.
Por su parte, el expresidente Evo Morales rechazó las acusaciones oficiales que lo responsabilizan por la desestabilización política y respaldó las protestas. También denunció supuestas presiones de Estados Unidos y afirmó que existe un operativo para detenerlo o atentar contra su vida.

