La Central Obrera Boliviana (COB) denunció una presunta persecución política contra referentes sindicales y acusó al Gobierno de impulsar operativos destinados a detener a dirigentes vinculados a las recientes protestas y movilizaciones que se desarrollan en distintas regiones del país.
A través de un comunicado, la principal organización sindical boliviana sostuvo que se está llevando adelante una “cacería humana” contra integrantes de su conducción y cuestionó la actuación de las fuerzas de seguridad y del sistema judicial. Según la entidad, varias detenciones se realizaron en el marco de operativos que consideran irregulares.
La denuncia se produjo luego de que la Justicia ordenara medidas contra distintos dirigentes investigados por su presunta participación en bloqueos y protestas que afectaron rutas y servicios públicos. Las autoridades sostienen que las actuaciones buscan determinar responsabilidades por hechos que podrían constituir delitos, mientras que los sindicatos aseguran que se trata de una criminalización de la protesta social.
Desde la COB también reclamaron la intervención y el seguimiento de organismos internacionales de derechos humanos para garantizar el respeto de las garantías constitucionales y el debido proceso de los involucrados. Además, expresaron preocupación por el incremento de la conflictividad política y social en el país.
El conflicto se desarrolla en un contexto de fuerte tensión entre el Gobierno y distintos sectores sindicales y sociales, que mantienen reclamos vinculados a cuestiones económicas, laborales y políticas. Mientras continúan las investigaciones y los procedimientos judiciales, las organizaciones obreras advirtieron que seguirán movilizadas en defensa de sus dirigentes y de sus demandas.

