Brasil: Lula y Flávio Bolsonaro se enfrentan en un balotaje decisivo

Brasil celebra este domingo la segunda vuelta electoral que definirá quién ocupará la Presidencia durante los próximos cuatro años. Cerca de 160 millones de ciudadanos están habilitados para votar en una contienda marcada por la polarización política y la disputa entre la continuidad del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y el giro hacia…

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Brasil celebra este domingo la segunda vuelta electoral que definirá quién ocupará la Presidencia durante los próximos cuatro años. Cerca de 160 millones de ciudadanos están habilitados para votar en una contienda marcada por la polarización política y la disputa entre la continuidad del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y el giro hacia la derecha que propone Flávio Bolsonaro.

El operativo electoral está a cargo del Tribunal Superior Electoral, que dispuso los recursos técnicos y logísticos necesarios para garantizar el desarrollo de los comicios. A diferencia de la primera vuelta, realizada el 4 de octubre, en esta jornada solo se define la conducción del Ejecutivo federal, ya que las elecciones legislativas y de gobernadores se llevaron adelante en aquella instancia.

Los principales distritos electorales se concentran en San Pablo, Minas Gerais y Río de Janeiro, donde se encuentra una parte sustancial del electorado brasileño.

Cierres de campaña en las principales ciudades

Lula concluyó su campaña el sábado con actividades en Río de Janeiro y San Pablo. Primero participó de una caminata por Copacabana y luego encabezó una movilización en la avenida Paulista, acompañado por su candidato a vicepresidente, Geraldo Alckmin, y dirigentes del espacio progresista.

El mandatario se mostró confiado en el resultado y aseguró ante la prensa que volvería a ser elegido presidente.

Por su parte, Flávio Bolsonaro eligió Belo Horizonte y Barra da Tijuca, en Río de Janeiro, para sus últimas actividades proselitistas. Su estrategia apuntó a consolidar el respaldo de los sectores conservadores que tuvieron un papel determinante en la primera vuelta.

Las encuestas difundidas antes de la veda electoral mostraban una disputa ajustada. Los relevamientos de Datafolha y Quaest ubicaban a ambos candidatos en niveles de intención de voto cercanos, dentro de márgenes que dejaban abierto el resultado.

Dos modelos de país en disputa

Lula, referente del Partido de los Trabajadores (PT), busca un nuevo mandato con una agenda centrada en la continuidad de las políticas sociales, el fortalecimiento del empleo y la protección de los trabajadores. Durante el tramo final de la campaña también cuestionó el rumbo económico del gobierno de Javier Milei en Argentina.

En la vereda opuesta, Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal y representante del espacio político de su padre, Jair Bolsonaro, propone reformas de orientación liberal y conservadora. Su candidatura se inscribe en el avance de las fuerzas de derecha en distintos países de la región.

La participación electoral y la capacidad de ambos candidatos para atraer a los votantes que no se inclinaron por ninguno de los dos en la primera vuelta aparecen como factores centrales de la definición.

Una primera vuelta muy polarizada

En los comicios del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro obtuvo alrededor del 47% de los votos, mientras que Lula alcanzó cerca del 45%. La diferencia superó los 2,5 millones de sufragios, pero ninguno logró la mayoría necesaria para consagrarse presidente en primera vuelta.

Los otros once candidatos no llegaron individualmente al 3% de los votos, en una elección que registró una participación cercana al 79%.

Con esos antecedentes, Brasil llega al balotaje ante una decisión que trasciende el cambio de gobierno: la continuidad de un proyecto político identificado con las políticas sociales del PT o la llegada de una alternativa conservadora que busca modificar el rumbo del país.