Brasil: nueva ley impulsa la profesionalización del fútbol femenino rumbo al Mundial 2027

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó una ley que establece nuevas medidas para desarrollar y profesionalizar el fútbol femenino, a menos de un año del Mundial que se disputará en el país en 2027. La norma convierte a la disciplina en una prioridad de la política deportiva nacional. Entre sus principales…

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó una ley que establece nuevas medidas para desarrollar y profesionalizar el fútbol femenino, a menos de un año del Mundial que se disputará en el país en 2027. La norma convierte a la disciplina en una prioridad de la política deportiva nacional.

Entre sus principales disposiciones, la legislación establece una reducción progresiva de la participación de futbolistas no profesionales en las competencias oficiales, con el objetivo de avanzar hacia la profesionalización integral de la actividad. Los clubes que cuenten con categorías juveniles deberán mantener un equipo femenino o crear uno dentro de los 180 días.

La normativa también busca equiparar las condiciones de formación entre mujeres y varones. Las instituciones que desarrollen equipos femeninos deberán contar con estructuras adecuadas para la preparación de las jugadoras, mientras que el Ministerio de Deportes tendrá a su cargo promover la participación de niñas y adolescentes y fortalecer las competencias de formación.

Otro de los cambios alcanza a las Sociedades Anónimas de Fútbol (SAF). A partir de la nueva legislación, los clubes que quieran adoptar este modelo empresarial deberán formar futbolistas mujeres y varones, o dedicarse exclusivamente al fútbol femenino. De esta manera, las estructuras empresariales podrán estar orientadas específicamente al desarrollo de la modalidad femenina.

La ley también contempla medidas vinculadas con la igualdad de oportunidades y salariales, la protección durante el embarazo y la maternidad y la incorporación de más mujeres en áreas como el arbitraje, la gestión, la dirección técnica y otras funciones relacionadas con el deporte.

Además, el Ministerio de Deportes deberá coordinar con los clubes y la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) protocolos para prevenir y combatir el racismo, la discriminación, la intolerancia y la violencia contra las mujeres dentro del ámbito futbolístico. Estas medidas alcanzarán a jugadoras, árbitras, entrenadoras, dirigentes, trabajadoras y aficionadas.

La legislación prevé también la articulación entre escuelas, universidades y clubes para detectar y formar nuevos talentos, además de promover la capacitación y el acceso de mujeres a puestos de trabajo vinculados con la actividad deportiva.

Durante el acto de promulgación, Lula sostuvo que las mujeres deben tener espacio en todos los ámbitos laborales, profesionales, políticos y deportivos, y cuestionó cualquier trato desigual hacia ellas.

La norma fue aprobada por el Congreso brasileño a comienzos de septiembre, después de que el proyecto fuera enviado por el Gobierno en 2025. Su sanción se produce en el marco de la preparación para la Copa del Mundo Femenina de 2027, que se disputará en Brasil entre el 24 de junio y el 25 de julio en ocho ciudades: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Porto Alegre, Recife, Río de Janeiro, Salvador y São Paulo.

La legislación también establece la elaboración de un plan de legado social, deportivo y financiero vinculado con el Mundial, con el objetivo de que la organización del torneo deje medidas permanentes para el desarrollo del fútbol femenino en el país.