En un escenario marcado por la escalada bélica y la presión internacional, delegaciones de Estados Unidos y Irán iniciaron este sábado en Islamabad, Pakistán, un proceso de acción que busca poner fin al conflicto en Medio Oriente. A raíz de estas reuniones, Donald Trump aseguró: “Independientemente de lo que suceda, ganamos”. En tanto, Benjamín Netanyahu afirmó que Israel “continuará luchando contra el régimen”.
Se trata de la sangrienta guerra que se desató el 28 de enero tras un bombardeo conjunto con Israel en el que murió el entonces líder supremo iraní, Ali Khamenei. Luego de feroces amenazas desde un bando y del otro, hace apenas unos días que rige una tregua que prácticamente pende de un hilo.
El encuentro, que contó con la intervención del el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, reunió a figuras clave de Estados Unidos e Irán. Por Washington encabezó la delegación el vicepresidente JD Vance, acompañado por el enviado especial para Medio Oriente, Steve Witkoff, y Jared Kushner. Del lado iraní, en tanto, las negociaciones estuvieron lideradas por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, junto al canciller Abbas Araqchi.
Cabe destacar que antes de las negociaciones entre iraníes y estadounidenses, la delegación de Irán se reunió con sus pares pakistaníes.
Desde la Casa Blanca, por su parte, destacaron la reunión trilateral, ya que en ocasiones anteriores las negociaciones habían sido solamente entre Irán y Estados Unidos en salas separadas.
“Las conversaciones entre Irán y Estados Unidos en Islamabad entraron en la fase de expertos con la incorporación de comités económicos, militares, jurídicos y nucleares para ultimar detalles técnicos”, informaron desde Irán en un comunicado.
Según trascendió, después de un breve descanso a media tarde, los encuentros se reanudaron y por el momento no se sabe si continuarán durante el domingo ya que todo parece manejarse con mucho hermetismo.
Donald Trump aseguró que Estados Unidos ya triunfó sobre Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se refirió este sábado a las negociaciones actuales con la nación persa desde la Casa Blanca. “Independientemente de lo que suceda, ganamos”, declaró el mandatario ante los periodistas presentes.
El jefe de Estado calificó como “muy profundas” las conversaciones que se desarrollan en Pakistán. Sin embargo, añadió sobre la situación militar: “Hemos derrotado totalmente a ese país. Así que veamos qué ocurre: tal vez lleguen a un acuerdo, tal vez no. No importa. Desde el punto de vista de Estados Unidos, ganamos”.
Respecto a la encrucijada marítima, el líder republicano confirmó el despliegue de tecnología avanzada para asegurar el flujo de petróleo internacional. “Tenemos dragaminas desplegados. Estamos dragando el Estrecho”, explicó el presidente y asumió que Teherán podría tener “probablemente un par de minas en el agua” en esa vía fluvial.
Finalmente, el mandatario envió una advertencia hacia el gobierno de China para evitar su intervención en el conflicto. “China tendrá grandes problemas si envía armas a Irán”, disparó el líder norteamericano. Washington intenta aislar militarmente al régimen de los ayatolás para forzar un acuerdo definitivo.
La guerra actual se enmarca dentro de una dinámica de larga data, pero que alcanzó un punto crítico tras la muerte de Khamenei. Este ataque desató una respuesta directa de Teherán, como así también la expansión del conflicto hacia distintos frentes.
Irán sostiene vínculos estratégicos con organizaciones como Hezbollah en Líbano, Hamás en Gaza y los rebeldes hutíes en Yemen, lo que amplía el alcance del conflicto. Por su parte, Israel intensificó sus operaciones en territorio libanés en las últimas semanas, lo que generó nuevas tensiones en medio de una tregua parcial impulsada por Washington.
Antes del inicio del diálogo, ambas partes fijaron condiciones que evidencian la distancia entre sus posiciones. Irán exige el cese de las operaciones israelíes en Líbano, la liberación de activos congelados y garantías de no agresión, además de mantener su derecho a desarrollar energía nuclear.
Del otro lado, el gobierno de Donald Trump plantea como prioridades la eliminación del programa nuclear iraní, el desmantelamiento de su capacidad de misiles balísticos y la apertura del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo.
Desde Estados Unidos también exigen el fin del apoyo iraní a grupos armados en la región y cuestiona la represión interna del régimen, que según denuncias dejó miles de muertos en recientes protestas.
“Tenemos buenas intenciones, pero no confiamos”, afirmó Ghalibaf al arribar a Islamabad. De la vereda de enfrente, Vance advirtió: “Si los iraníes están dispuestos a negociar de buena fe, estamos listos; si intentan engañarnos, no seremos receptivos”.
Benjamín Netanyahu aseguró que “seguirá luchando contra el régimen terrorista de Irán”
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, emitió un mensaje en medio de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán y reiteró que “seguirá luchando contra el régimen terrorista de Irán”, mientras su nación permanezca bajo su liderazgo político.
En esa línea, durante la jornada, Israel atacó diversos objetivos del grupo Hezbollah en Líbano, a pesar de las conversaciones en curso dentro de Pakistán. Las Fuerzas de Defensa israelíes anunciaron haber golpeado 200 objetivos enemigos. Además, en estas últimas incursiones, murieron 10 personas, entre los que se encontraban 3 socorristas.
A través de un comunicado oficial en la red social X, el mandatario sostuvo: “Israel bajo mi liderazgo continuará luchando contra el régimen terrorista de Irán y sus proxies, a diferencia de Erdogan, quien los acomoda y masacró a sus propios ciudadanos kurdos”, declaración que atenta contra los avances de fin del conflicto.
Mientras tanto, miles de manifestantes se congregaron en la plaza Habima de Tel Aviv para protestar contra la guerra y la gestión oficial. Según indicó el medio Haaretz, esta es la sexta semana de movilizaciones sociales consecutivas que exigen el cese de la operación militar conjunta contra Irán.
En Tel Aviv, los grupos civiles coreaban consignas que reflejan el cansancio social por el conflicto bélico: “Ocupar el sur del Líbano es una receta para el desastre”. Además, los manifestantes afirmaron ante la prensa local: “No tendremos seguridad aquí hasta que hagamos la paz. Solo la paz traerá seguridad”.

