En medio de la creciente escala de violencia en Medio Oriente, el papa León XIV se pronunció al respecto, donde manifestó su “profunda preocupación” e hizo un llamamiento urgente de paz.
Durante el rezo del Ángelus dominical, no dejó pasar la oportunidad de pronunciarse sobre los ataques a Irán, Pakistán y Afganistán, donde se están viviendo horas dramáticas, y exhortó a los líderes internacionales a abandonar las amenazas para dar lugar al diálogo.
“Ante la posibilidad de una tragedia de enormes proporciones, pido a las partes implicadas que asuman su responsabilidad moral y paren la espiral de violencia antes de que se convierta en un abismo irreparable”, expresó ante los fieles congregados en el Vaticano.
En un mensaje expresado durante el segundo domingo de Cuaresma, el Papa remarcó que la estabilidad no puede depender del poder bélico ni de la destrucción mutua. “La estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas, que siembran destrucción, dolor y muerte, sino solo a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”
Por otra parte, instó a que “la diplomacia recupere su papel y se promueva el bien de los pueblos, que anhelan una convivencia pacífica”.
El escenario de conflicto no fue el único eje de sus palabras, ya que también dedicó un espacio para pedir por un “urgente retorno al diálogo” en los enfrentamientos entre Pakistán y Afganistán. Asimismo, el Pontífice aseguró su cercanía con Brasil tras las inundaciones en Minas Gerais y saludó a una delegación de Camerún, país que planea visitar en el mes de abril.
En su cierre, León XIV fue tajante sobre la necesidad de acuerdos basados en la justicia, concluyendo que solo la concordia puede sanar las heridas entre los pueblos en conflicto.

