La guerra entró en su día 36 con un punto de inflexión, ya que Irán logró derribar aviones de combate estadounidenses, lo que marca una escalada significativa en el conflicto. Según reportes, un F-15E y un A-10 cayeron en territorio iraní y en el Golfo, respectivamente, mientras continúan las operaciones de búsqueda de un aviador desaparecido. En este escenario, el presidente de EEUU Donald Trump advirtió a Teherán: “El tiempo se acaba: 48 horas antes de que el infierno se apodere de ellos”.
El mensaje del mandatario estadounidense hace referencia a el plazo de diez días sin ataques contra instalaciones energéticas que propuso su administración.
Mientras tanto, en Teherán, miles de personas salen a las calles para celebrar lo que el gobierno presenta como un éxito militar. Las autoridades sostienen que el episodio demuestra que el país mantiene capacidad defensiva, pese a los ataques sostenidos.
Irán afirma haber utilizado un “nuevo sistema de defensa avanzado”, contradiciendo la narrativa de Washington sobre la supuesta destrucción de su infraestructura militar.
Guerra en Medio Oriente: víctimas en aumento y ataques constantes
El costo humano del conflicto sigue creciendo. Según cifras oficiales iraníes, ya se registran al menos 2.076 muertos y más de 26.500 heridos desde el inicio de la guerra el 28 de febrero.
En paralelo, las fuerzas estadounidenses intensifican operaciones de rescate, incluso después de que un helicóptero Black Hawk resulte alcanzado por fuego iraní durante una misión.
En total, Irán logró impactar a dos aviones militares estadounidenses —un F-15 y un A-10— y también provocó la caída de dos helicópteros Blackhawk en un solo día. Tan solo 48 horas antes, Trump aseguró en un discurso que las capacidades de Teherán había sido “completamente diezmado”.

