La jornada electoral en Perú cerró sin un ganador en primera vuelta, por lo que la definición presidencial se trasladará a un balotaje previsto para el 7 de junio. Los primeros datos oficiales muestran un escenario fragmentado, donde ningún candidato logra alcanzar la mayoría necesaria.
Según los resultados iniciales difundidos por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), con un escrutinio aún muy bajo, el candidato Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, aparece en primer lugar con el 25,48% de los votos.
La disputa por el segundo puesto —clave para acceder a la segunda vuelta— se mantiene abierta. Jorge Nieto Montesinos, del Partido del Buen Gobierno, alcanza el 16,50%, mientras que Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, reúne el 15,22%. Sin embargo, distintos sondeos a boca de urna ubicaban a Fujimori en el primer lugar, reflejando la incertidumbre que domina el escenario electoral.
Fujimori, hija del ex presidente Alberto Fujimori, ya compitió en tres elecciones presidenciales anteriores, llegando en todas a la segunda vuelta, aunque sin lograr imponerse.
La votación estuvo marcada por inconvenientes logísticos. Las autoridades decidieron extender el horario de cierre hasta las 18:00 (hora local) debido a demoras en la apertura de centros de votación, especialmente en Lima. Según la ONPE, se logró habilitar el 99,8% de las mesas, aunque 15 locales no pudieron abrir, dejando sin votar a más de 63 mil personas.
Con alrededor de 35 candidatos en competencia y en un contexto de marcada inestabilidad política —con ocho presidentes en los últimos diez años—, el proceso electoral refleja la fragmentación del sistema político peruano. A la espera de resultados más avanzados, la incertidumbre continúa sobre quiénes serán finalmente los dos postulantes que disputarán la presidencia en la segunda vuelta.

