El presidente de Rusia, Vladimir Putin, aseguró que está dispuesto a reunirse con su par ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, aunque aclaró que el encuentro solo podría concretarse fuera del territorio ruso y con el objetivo exclusivo de firmar un acuerdo definitivo de paz.
Según trascendió, el mandatario ruso sostuvo que el conflicto en Ucrania atraviesa una etapa final y destacó los recientes intentos de mediación impulsados por Donald Trump. Putin afirmó que la administración estadounidense busca alcanzar una salida humanitaria al conflicto para enfocarse luego en otros asuntos de política internacional.
En ese contexto, Moscú aceptó extender por dos días adicionales la tregua vigente para facilitar un intercambio masivo de prisioneros de guerra, iniciativa promovida por Estados Unidos.
Sin embargo, el líder ruso acusó a Kiev de haber mostrado una actitud evasiva respecto a la cantidad de soldados incluidos en el canje, luego de que inicialmente se hablara de un intercambio de 500 prisioneros.
Por otra parte, Putin lanzó una advertencia sobre posibles ataques durante las celebraciones del Día de la Victoria y afirmó que cualquier intento de sabotaje provocaría una respuesta militar “contundente” mediante ataques con misiles.
Además, señaló que el Ministerio de Defensa ruso mantiene órdenes de represalia sobre objetivos estratégicos en Kiev en caso de registrarse acciones hostiles durante las festividades.
El mandatario también volvió a cuestionar a los países occidentales y acusó a la OTAN de utilizar a Ucrania como una herramienta geopolítica mediante su expansión hacia el este europeo.
A pesar de las tensiones, Putin expresó expectativas de recomponer vínculos diplomáticos entre Rusia y Europa sobre la base del “respeto mutuo”.
En ese marco, mencionó al ex canciller alemán Gerhard Schröder como una figura adecuada para mediar en la reconstrucción del diálogo entre Rusia y países europeos que actualmente mantienen posiciones confrontativas con Moscú.

