El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a reclamarle a su par ucraniano, Volodímir Zelenski, que avance hacia un acuerdo para poner fin a la guerra con Rusia. El mandatario estadounidense advirtió que, si Ucrania no acepta negociar, su situación podría agravarse y las condiciones para alcanzar la paz serían menos favorables.
“Ucrania tiene que querer poner fin a esta guerra. Zelenski tiene que querer poner fin a esta guerra. Y si no lo hace, creo que será algo muy malo”, sostuvo Trump, al insistir en la necesidad de alcanzar un entendimiento.
El jefe de la Casa Blanca también cuestionó el volumen de recursos destinados por Washington al conflicto y aseguró que Estados Unidos aportó cientos de miles de millones de dólares sin obtener prácticamente nada a cambio. En ese contexto, recordó las negociaciones vinculadas con las tierras raras y otros recursos naturales ucranianos, aunque reconoció que todavía deberá evaluarse el resultado de esos acuerdos.
Trump afirmó que los contribuyentes estadounidenses están cansados de financiar la guerra y consideró que Zelenski dejó pasar una oportunidad para conseguir condiciones más favorables durante una reunión celebrada en el Despacho Oval hace dos años, en la que también estuvo presente el vicepresidente J. D. Vance.
“Podría haber llegado a un buen acuerdo entonces. Probablemente, incluso a uno mucho mejor del que podría conseguir ahora”, señaló el mandatario, quien también puso en duda que la población ucraniana esté dispuesta a continuar soportando las consecuencias del conflicto.
Un conflicto más difícil de resolver
Trump reconoció que la guerra entre Rusia y Ucrania resultó más compleja de lo que esperaba, pese a que se atribuyó haber contribuido a resolver otros ocho conflictos. Según su análisis, la profunda enemistad entre Zelenski y el presidente ruso, Vladímir Putin, constituye uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo.
Además, sostuvo que tanto Estados Unidos como los países europeos destinaron enormes cantidades de dinero al enfrentamiento y afirmó que existe un creciente cansancio frente a la prolongación de las hostilidades.
El presidente estadounidense también hizo hincapié en la diferencia de recursos humanos entre ambos países. “Rusia es un país muy grande, tiene mucha gente a la que recurrir. Ucrania no tiene tanta gente”, manifestó, al argumentar que la continuidad de la guerra podría colocar a Kiev en una posición cada vez más desfavorable.
Las declaraciones se suman a las críticas que Trump había formulado el día anterior, cuando afirmó que Zelenski tendría que haber resuelto el conflicto mucho antes y sostuvo que, si hubiera seguido sus recomendaciones, habría conseguido un acuerdo más conveniente. En esa misma línea, planteó que otra persona podría asumir la representación ucraniana en las negociaciones.
La posición de Moscú
Desde Rusia también surgieron cuestionamientos a la voluntad negociadora del gobierno ucraniano. El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, afirmó el 18 de octubre que Zelenski no estaría interesado en alcanzar un acuerdo de paz porque un entendimiento aceptable para Moscú y Washington podría poner en riesgo su continuidad política.
Lavrov, además, acusó a las autoridades de Kiev de haber obstaculizado anteriores iniciativas de diálogo, incluso en instancias en las que se habían alcanzado entendimientos para avanzar hacia la reanudación de las conversaciones.
Mientras continúan los cruces entre los principales protagonistas del conflicto, Trump mantiene la presión sobre Ucrania para que acepte negociar. Sin embargo, las diferencias entre las partes y la falta de un acuerdo definitivo mantienen abierto el interrogante sobre cuándo y bajo qué condiciones podría terminar la guerra.

