La comunidad de 25 de Mayo vivió una jornada marcada por la emoción y el dolor durante la despedida de las cuatro hermanas Sosa, fallecidas en un trágico siniestro vial ocurrido en cercanías de Santa Rosa. Familiares, amigos, vecinos e instituciones locales acompañaron el último adiós a las mujeres, ampliamente reconocidas y apreciadas en la localidad.
Las hermanas habían viajado hacia la capital pampeana con el objetivo de acompañar a otra integrante de la familia que permanece internada. El fatal accidente terminó provocando la muerte de Cristina, Raquel, Olga y Estela Sosa, generando una profunda conmoción en toda la región.
Las víctimas pertenecían a una familia muy conocida en 25 de Mayo. Cristina Sosa se había jubilado tras desempeñarse durante años en el hospital local, mientras que Raquel continuaba trabajando en ese centro de salud. Olga era portera de la Escuela N° 248 Crezca Grande y Estela se dedicaba a las tareas del hogar.
Durante la ceremonia de despedida, vecinos y allegados destacaron el compromiso, la solidaridad y la calidad humana que caracterizaron a las cuatro mujeres a lo largo de sus vidas.
Desde distintos ámbitos de la comunidad se multiplicaron los mensajes de acompañamiento hacia la familia. Instituciones educativas, sanitarias, religiosas y culturales recordaron el paso de las hermanas por cada uno de esos espacios, donde dejaron una huella imborrable.
La despedida estuvo acompañada por una importante movilización de vecinos que se acercaron para brindar apoyo a los seres queridos de las víctimas y expresar el profundo pesar que atraviesa a toda la localidad.
La tragedia dejó una marca difícil de superar en 25 de Mayo, donde las hermanas Sosa eran reconocidas por su permanente participación comunitaria y por los vínculos construidos a lo largo de los años con generaciones de vecinos.
Entre lágrimas, abrazos y muestras de afecto, la comunidad rindió homenaje a cuatro mujeres cuya ausencia será profundamente sentida en cada uno de los ámbitos donde desarrollaron su vida cotidiana.

