Un total de 31 coordinadoras de los Centros de Desarrollo Infantil (CDI) de La Pampa completaron una diplomatura orientada a fortalecer sus capacidades de liderazgo y gestión institucional. La propuesta se desarrolló durante 2025 y 2026, con una carga de 200 horas y certificación de la Universidad Católica de Córdoba.
Se trató de la primera capacitación específica destinada a los equipos directivos de estos espacios de primera infancia, que funcionan en 37 localidades pampeanas. La formación estuvo dirigida a coordinadoras, referentes institucionales y responsables de los centros.
La iniciativa se concretó mediante un trabajo conjunto entre el Gobierno provincial y la Fundación Arcor Argentina, con la participación de especialistas de la Organización Mundial para la Educación Preescolar (OMEP) y de la Universidad Católica de Córdoba.
Durante la cursada, las participantes incorporaron herramientas teóricas y prácticas para mejorar la organización institucional, fortalecer las propuestas pedagógicas y desarrollar estrategias de conducción adaptadas a las características de cada comunidad.
Una mirada integral sobre las infancias
La diplomatura promovió una concepción de la primera infancia que reconoce a niñas y niños como sujetos de educación, más allá de las tareas de cuidado. Desde esa perspectiva, se trabajó sobre la importancia de garantizar experiencias educativas integrales que contemplen el desarrollo personal y social, el bienestar y la alfabetización cultural desde los primeros años de vida.
Otro de los ejes fue el fortalecimiento del vínculo entre los equipos de educadoras, las familias y la comunidad, con el propósito de mejorar las prácticas cotidianas y responder a las necesidades particulares de cada institución.
La formación también abordó herramientas para la gestión pedagógica y organizativa de los jardines maternales, donde asisten niñas y niños de entre 45 días y 3 años.
Las coordinadoras destacaron la experiencia
Maylen González, coordinadora del CDI de Realicó, valoró los aprendizajes adquiridos y su aplicación en el trabajo cotidiano. Señaló que la experiencia resultó enriquecedora y le permitió trasladar los contenidos a su institución para trabajarlos junto con las educadoras.
Según expresó, la capacitación le aportó herramientas para desempeñar su función de manera más adecuada y fortalecer el trabajo del equipo.
Por su parte, Edith Ghibaudo, coordinadora de Caleufú, destacó que la propuesta fue valiosa tanto para quienes recién comienzan a ejercer el rol como para aquellas que cuentan con mayor trayectoria.
Además, consideró que la diplomatura permitió revisar las propias prácticas, intercambiar conocimientos y sumar recursos para acompañar a los equipos educativos, en un proceso de aprendizaje compartido orientado a mejorar la tarea institucional.

