“La Pampa Cósmica”, una propuesta audiovisual inmersiva inspirada en la obra del artista plástico Pérez Celis y su vínculo con La Pampa, fue presentada en la Ciudad de Buenos Aires. La experiencia combina imágenes, música y recursos audiovisuales en un formato de 360 grados, acompañada por la exhibición de diez pinturas realizadas por el artista a partir de sus experiencias en la provincia.
La iniciativa surgió de Tamara Toma, viuda de Pérez Celis y directora de la Fundación Pérez Celis. La propuesta contó con la curaduría de Rodrigo Alonso y la dirección y producción de Emiliano Riasol y Matías Lovasso.
Toma explicó que la idea comenzó a tomar forma luego de conocer en Nueva York una exposición inmersiva del artista italiano Gianfranco Iannuzzi. A partir de aquella experiencia imaginó trasladar ese formato a la obra que Pérez Celis había desarrollado a partir de su relación con La Pampa.
La propuesta busca que el público no solamente observe las obras, sino que pueda ingresar en ellas a través de una experiencia sensorial que combina imágenes proyectadas, música envolvente y movimiento.
Riasol destacó que el desafío consistió en construir una narrativa capaz de trasladar la pintura al lenguaje audiovisual. Según explicó, el objetivo fue generar una experiencia en la que las obras rodearan al espectador y le permitieran sentirse dentro de ellas.
Durante el cierre de la muestra también estuvieron presentes representantes de la Casa de La Pampa, entre ellos Fiorella Biondi, responsable de Relaciones Institucionales, y Agustín Guaycochea, encargado del área de Cultura.
El vínculo entre Pérez Celis y La Pampa
El concepto de “La Pampa Cósmica” se relaciona directamente con la mirada que Pérez Celis tenía sobre los grandes horizontes pampeanos. El artista comparaba la inmensidad de esos paisajes con la sensación de infinitud asociada al espacio.
El curador Rodrigo Alonso explicó que la exposición se concentra especialmente en una etapa de la producción del artista correspondiente a la década de 1960 y comienzos de los años 70, marcada por una intensa búsqueda artística y personal.
Durante esos años, Pérez Celis recorrió distintos países de América Latina y recibió influencias de las culturas prehispánicas. Su producción también estuvo atravesada por elementos del arte pop, la psicodelia y las nuevas concepciones sobre el mundo que surgieron durante la carrera espacial.
En sus obras vinculadas con La Pampa aparece de manera recurrente el horizonte como elemento central. Las composiciones suelen dividirse entre cielo y tierra, con ambos espacios conectados a través de una línea que estructura el paisaje.
Los colores también ocupan un lugar destacado, con predominio de amarillos, naranjas y rojos asociados a los amaneceres, los atardeceres y la incidencia del sol sobre el territorio pampeano.
De La Boca a Quemú Quemú
La relación de Pérez Celis con La Pampa estuvo vinculada, entre otros aspectos, a su amistad con el filósofo y poeta Fernando Demaría, nieto de los fundadores de Quemú Quemú.
Demaría acompañó al artista durante sus recorridos por la provincia y ambos compartieron distintas experiencias que luego quedaron reflejadas en la producción de Pérez Celis.
Uno de esos episodios fue la visita a la tumba del cacique ranquel Mariano Rosas, experiencia que quedó representada en la obra “Pincén en Leuvucó”.
En 1968, Demaría y Pérez Celis publicaron “Pampa Roja”, un libro que reunió poemas del escritor e ilustraciones realizadas por el artista mediante serigrafías inspiradas en los paisajes pampeanos.
Durante otra de sus visitas a la provincia, Pérez Celis participó junto a Demaría y Rafael Squirru de la inauguración del monumento a John F. Kennedy en Quemú Quemú. Demaría había impulsado la iniciativa, mientras que Squirru se desempeñaba entonces como director del Departamento Cultural de la Organización de Estados Americanos.
La exposición recupera así una etapa particular de la obra de Pérez Celis y su vínculo con los paisajes pampeanos, trasladando aquella mirada sobre el territorio a una experiencia audiovisual inmersiva.

