La finca Ruka Kurá, perteneciente a la Caja Forense de La Pampa, continúa con el desarrollo de su plantación de pistachos en Casa de Piedra, mientras suma infraestructura, equipamiento y capacitación para consolidar el proyecto productivo.
El emprendimiento comenzó a fines de 2024 con la implantación de más de 42.000 portainjertos. Desde entonces, se incorporaron variedades mediante injertación, se ampliaron las instalaciones y se puso en marcha el desarrollo de un vivero propio para producir material vegetal.
La plantación ocupa algo más de 100 hectáreas distribuidas en diez cuadros. Durante 2024 y 2025 se incorporaron dos tractores y se instalaron módulos de servicios, mientras que este año se sumaron equipos para el manejo de malezas y se avanzó con un laboratorio, un invernadero, un sombráculo y una vivienda dentro del predio.
Actualmente, el cultivo se encuentra en una etapa de formación. Las campañas de injertación realizadas durante 2025 y 2026 continuarán hasta noviembre, mientras se desarrollan tareas de poda, conducción de los árboles, manejo del suelo, control de malezas, nutrición y seguimiento sanitario.
La preparación de la campaña 2026/2027 también contempla la revisión de los equipos y del sistema de riego por goteo, además de la planificación de los volúmenes y frecuencias de aplicación de agua de acuerdo con las necesidades de las plantas y las condiciones del suelo.
Uno de los objetivos es incorporar herramientas de monitoreo que permitan conocer con mayor precisión la humedad, temperatura y conductividad eléctrica del suelo. Para ello se proyectaron diez puntos permanentes de observación, uno por cada cuadro, con mediciones que podrían alcanzar hasta 1,20 metros de profundidad.
La información obtenida permitirá ajustar el manejo del agua y generar datos sobre el comportamiento del pistacho en las condiciones particulares de Casa de Piedra.
Un vivero propio
Otro de los avances del proyecto es la construcción de un vivero que permitirá producir y controlar material vegetal, atender reposiciones y evaluar nuevas variedades. A futuro, también se analiza la posibilidad de producir plantas destinadas a otros emprendimientos.
Durante 2026 se avanzó con la instalación de un invernadero y un sombráculo de 70 metros cuadrados cada uno, además de una cámara de germinación. También se realizaron trabajos de protección frente al viento y se diseñaron los sistemas de riego y fertilización.
En julio se realizó una inspección del Senasa en el marco del trámite de inscripción del vivero y posteriormente se analizaron distintas propuestas para instalar el sistema de riego. El objetivo es completar las obras y gestiones necesarias para comenzar con la producción de plantas.
El establecimiento también cuenta con una parcela experimental destinada a evaluar diferentes marcos de plantación y alternativas para el manejo del riego. La intención es obtener información propia sobre el comportamiento del cultivo en los suelos y condiciones climáticas de la zona.
En ese marco, integrantes del proyecto participaron de actividades técnicas sobre el potencial del pistacho y otros frutos secos en la Patagonia Norte y realizaron en marzo de este año una visita a España, donde recorrieron centros de investigación, viveros, fincas y plantas de procesamiento.
Riego y acueducto
La gestión del agua constituye otro de los aspectos centrales para la próxima campaña. La operación y las obras de mejoramiento del acueducto de Casa de Piedra quedaron a cargo de Aguas del Colorado, en coordinación con organismos provinciales.
Desde el proyecto consideran que las mejoras en el sistema de riego permitirán afrontar la campaña 2026/2027 con mejores condiciones de funcionamiento y acompañar el crecimiento de las inversiones productivas en la zona.
A la par de la infraestructura, se mantiene la capacitación del personal. El equipo recibe formación práctica y acompañamiento técnico para las tareas de poda, injertación, riego y mantenimiento. En julio se realizaron además jornadas sobre operación segura, mantenimiento y calibración de maquinaria.
Cuándo llegará la primera cosecha
El pistacho requiere un período prolongado de formación, por lo que todavía no existe una fecha definitiva para una producción comercial consolidada.
La evolución dependerá, entre otros factores, del momento en que se establecieron los injertos y del desarrollo de cada sector de la plantación. Por ahora, el principal objetivo es lograr un monte sano y correctamente formado para luego avanzar hacia las etapas productivas.
Desde la Caja Forense señalaron que el proyecto pasó de ser una iniciativa a contar con una finca implantada, equipada y bajo seguimiento técnico. Las prioridades para los próximos años estarán centradas en consolidar la plantación, completar el vivero, fortalecer el equipo de trabajo y acompañar el funcionamiento del sistema de riego.

