Las clínicas y sanatorios privados de La Pampa, Río Negro, Neuquén y Chubut resolvieron suspender, desde el próximo lunes, las prácticas ambulatorias para afiliados del PAMI, ante la falta de respuestas por parte del organismo nacional a sus reclamos por actualización de aranceles.
La decisión fue comunicada por el sector en las últimas horas y se suma a la interrupción de cirugías programadas que ya se encuentra vigente desde la semana pasada. Según indicaron, la medida responde a la ausencia de una recomposición en los valores que perciben por las prestaciones médicas.
Las prácticas que dejarán de brindarse incluyen estudios de diagnóstico por imágenes, consultas con especialistas, servicios de cardiología y endoscopías. No obstante, aclararon que continuarán garantizando las atenciones de urgencia y emergencia.
Desde el sector señalaron que la situación ya venía siendo crítica debido a limitaciones impuestas por el propio PAMI, como la implementación de cupos por afiliado y por prestador, así como restricciones en autorizaciones excepcionales, incluso en casos urgentes.
Además, advirtieron que, de no obtener respuestas concretas en el corto plazo, el conflicto podría escalar a partir de mayo y afectar también la atención en guardias.
Los prestadores remarcaron que la solución depende de una definición del organismo nacional y manifestaron su disposición a mantener el diálogo para destrabar la situación, mientras intentan sostener las prestaciones más críticas del sistema de salud.

