La policía realizó nuevos allanamientos en Eduardo Castex tras la aparición de pintadas con amenazas de tiroteos en la EPET 10 y el Centro Provincial de Formación Profesional 1, establecimientos que comparten el mismo predio sobre la Ruta Nacional 35.
Los procedimientos se llevaron a cabo en distintas viviendas de la localidad, aunque no se encontraron armas ni elementos vinculados directamente con las amenazas. Aun así, la investigación continúa para identificar a los responsables de los mensajes intimidatorios.
El fiscal Oscar Cazenave, a cargo de la causa, advirtió que estos hechos “no son una broma” y remarcó que “ningún hecho quedará impune”. Si bien reconoció que para algunos adolescentes pueden parecer situaciones “risueñas”, subrayó que deben ser investigadas por el riesgo que implican.
Las amenazas aparecieron en dos jornadas consecutivas, lo que encendió la preocupación en la comunidad educativa. Según explicó el funcionario judicial, se trata de casos que se vienen replicando en distintas partes del país, muchas veces vinculados a la viralización de contenidos en redes sociales.
Cazenave indicó que los presuntos autores serían estudiantes sin antecedentes penales y con contención familiar, lo que refuerza la necesidad de abordar el problema desde el diálogo en el ámbito escolar y familiar. No obstante, aclaró que la intervención judicial es inevitable ante este tipo de situaciones.
“Esto activa todo un sistema penal y judicial, con órdenes, allanamientos y recursos del Estado. El ‘chiste’ tiene un límite”, sostuvo, al tiempo que alertó sobre las consecuencias que pueden enfrentar los involucrados, incluyendo antecedentes o eventuales condenas.
Desde las instituciones educativas, en paralelo, se están llevando adelante espacios de reflexión y contención, además de cumplir con los protocolos de denuncia. El objetivo es prevenir nuevos episodios y garantizar la seguridad dentro de las escuelas.

