La provincia de La Pampa atraviesa una marcada disminución de nacimientos que, en el transcurso de 14 años, alcanzó una caída del 45 %. El fenómeno impacta de lleno en las proyecciones educativas: según un informe de Argentinos por la Educación, la matrícula del nivel primario en Argentina se reducirá un 27 % hacia 2030, tendencia de la que la provincia no está ajena.
Datos oficiales del Gobierno pampeano muestran un descenso sostenido desde 2012, cuando se registraron 5.225 nacimientos. Tras un pico de 5.403 en 2014, la curva comenzó a bajar de forma constante hasta llegar a 2.854 en 2025, con cifras aún provisorias para el último año. En 2010, los partos rondaban los 6.000 anuales; hoy no alcanzan los 2.900.
El impacto también se refleja en el sistema de salud. Clínicas privadas que años atrás realizaban hasta 1.000 partos anuales hoy registran apenas 300 o 400, mientras que el Hospital Favaloro concentra alrededor de 1.000 nacimientos debido a la atención de casos de mayor complejidad. Desde el sector sanitario advierten que el escenario futuro apunta a menos estudiantes en las escuelas y a un progresivo envejecimiento poblacional.
Uno de los factores centrales de esta caída es el acceso extendido a métodos anticonceptivos y las políticas de salud sexual y reproductiva. La provincia sostiene campañas de prevención en escuelas, universidades, clubes y organismos públicos, con provisión gratuita de preservativos, pastillas e implantes de larga duración, además del trabajo educativo en el marco de la Educación Sexual Integral.
Estas políticas incidieron de manera directa en la reducción de los embarazos adolescentes. En 2014 se registraron 815 nacimientos de madres entre 10 y 19 años; para 2024, la cifra descendió a 229. La baja fue sostenida incluso tras la implementación, primero, de las Interrupciones Legales del Embarazo en el sistema público desde 2018 y, luego, de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo, promulgada en 2021.
En cuanto a las interrupciones del embarazo realizadas en el sistema público provincial, los registros indican 437 casos en 2022, 480 en 2023, 540 en 2024 y 600 en 2025, con un incremento gradual de las prácticas encuadradas como ILE. La mayoría de las personas que accedieron a estas intervenciones tiene entre 23 y 42 años. Las estadísticas del sector privado aún no fueron publicadas.
Pese a la caída de la natalidad, La Pampa muestra un dato sanitario positivo: la mortalidad infantil continúa en descenso. El índice pasó de 9 a 6,6 por mil nacidos vivos y, durante 2024, se registraron 19 fallecimientos de niños y niñas menores de un año, una de las cifras más bajas de los últimos tiempos.

