En pleno desarrollo de la cosecha gruesa, el campo atraviesa una situación crítica marcada por la escasez de combustible y el conflicto con transportistas, lo que ya provoca demoras en la logística y afecta tanto la siembra como la recolección de granos.
Las protestas de transportistas autoconvocados, que reclaman una actualización de tarifas ante el fuerte aumento de costos, derivaron en cortes totales para el transporte de carga en rutas clave de La Pampa, como la 102, la 35 y la 188. La medida impacta directamente en el traslado de granos hacia los puertos.
El eje del conflicto es el incremento del gasoil, que registró una suba del 24,7 % en marzo y acumula un 48 % interanual. Este aumento elevó significativamente los costos del transporte, donde el combustible representa cerca del 35 % de la estructura operativa. Actualmente, el litro supera los 2.100 pesos en gran parte del país.
Los transportistas exigen una recomposición tarifaria cercana al 40 %, mientras que las propuestas del sector productivo rondan el 10 %, lo que mantiene las negociaciones estancadas.
Desde entidades como la Cámara de Puertos Privados Comerciales, la Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales advirtieron que el conflicto ya genera pérdidas millonarias y podría afectar el ingreso de divisas al país, debido a retrasos en los embarques y acumulación de buques sin carga.
En La Pampa, la situación se agrava por la falta de abastecimiento de combustible. Según explicó el presidente de la Sociedad Rural de General Pico, Carlos Matilla, los productores comenzaron a quedarse sin gasoil, lo que impide avanzar con las tareas en el campo.
El escenario actual no solo compromete la cosecha en curso, sino también las siembras, ya que la imposibilidad de transportar insumos y granos paraliza parte de la actividad agropecuaria en la provincia.

