Fuerte caída en la recaudación de Ingresos Brutos y Sellos durante febrero

El ministro de Hacienda de La Pampa, Guido Bisterfeld, advirtió sobre un escenario económico preocupante en la provincia luego de que en febrero se registrara una fuerte caída en la recaudación de dos tributos clave para medir la actividad económica: Ingresos Brutos y Sellos. El funcionario señaló que el deterioro de la actividad se profundizó…

,

El ministro de Hacienda de La Pampa, Guido Bisterfeld, advirtió sobre un escenario económico preocupante en la provincia luego de que en febrero se registrara una fuerte caída en la recaudación de dos tributos clave para medir la actividad económica: Ingresos Brutos y Sellos.

El funcionario señaló que el deterioro de la actividad se profundizó en las últimas semanas y que el impacto ya se refleja en los ingresos provinciales. “Se ha acelerado la crisis; el mes de febrero fue muy malo en lo económico y repercutió en la recaudación”, afirmó en una entrevista con el programa Resumiendo de Radio Noticias.

Además, advirtió que las proyecciones enviadas por el Gobierno nacional para marzo anticipan un panorama todavía más complejo. Según explicó, se prevé una caída cercana al 10% en la coparticipación que reciben las provincias. “Esta caída, aparte, es en términos nominales. Si lo llevamos a términos reales, ajustados por inflación, es mucho mayor”, sostuvo.

Bisterfeld señaló que la situación económica ya se percibe en distintos puntos de la provincia. “No hace falta que nos informe Nación porque lo vemos acá. Hablamos con los intendentes y nos dicen que no hay dinero en la calle, no hay actividad económica, cierran negocios y no hay obras”, expresó.

El ministro consideró que actualmente solo algunos sectores registran crecimiento. “Solamente el negocio financiero y unos pocos sectores son los que hoy están creciendo. El resto, que son los que mueven la rueda de la economía y generan empleo, caen mes a mes”, afirmó.

Según detalló, entre enero y febrero de este año la recaudación nacional cayó cerca de un 8% en términos reales, mientras que la coparticipación destinada a La Pampa registró una merma cercana a los 18 mil millones de pesos.

Ante este escenario, el gobierno provincial ya había elaborado un presupuesto austero para 2026. Bisterfeld explicó que el recorte en la obra pública fue una de las medidas adoptadas para anticipar una eventual caída de recursos.

“El presupuesto se pensó con una baja en los ingresos. Sabíamos que podía ocurrir porque no veíamos perspectivas de cambio en el rumbo del programa económico nacional”, indicó.

El funcionario aseguró que la provincia continuará manteniendo el equilibrio fiscal, aunque reconoció que el seguimiento de las cuentas públicas se volvió mucho más exigente. “Nos reunimos a diario con el gobernador y vamos ajustando los gastos a los recursos proyectados. La prioridad es sostener los servicios esenciales como salud, educación, justicia y seguridad”, señaló.

En relación con las negociaciones salariales del sector público, adelantó que esta semana el gobierno provincial presentará una nueva propuesta a los gremios estatales. Una de las alternativas en análisis contempla un aumento equivalente a la inflación más dos puntos porcentuales, acompañado por cláusula gatillo.

Bisterfeld también cuestionó las declaraciones del diputado nacional Adrián Ravier, quien había afirmado que La Pampa es una provincia “inviable”. El ministro consideró que esas afirmaciones no se corresponden con los indicadores económicos y sociales de la provincia.

Entre otros datos, señaló que La Pampa tiene la mayor cantidad de pymes por habitante del país, uno de los mejores índices de calidad de vida a nivel nacional, altos niveles de construcción de viviendas sociales y salarios docentes entre los más elevados del país.

“La presión tributaria de la provincia está en línea con el resto del país. Incluso La Pampa podría reducir o eliminar Ingresos Brutos si Nación volviera a aplicar el esquema original de coparticipación previsto en la Ley 23.548”, explicó.

Finalmente, cuestionó que el actual reparto de recursos favorezca a la Nación en detrimento de las provincias. “La ley establecía que el 58% de los fondos debía ir a las provincias y el 42% a Nación. Hoy esa proporción está invertida”, concluyó.