Una mujer de 39 años fue condenada por defraudación tras utilizar las tarjetas de crédito de su empleadora, una vecina de 76 años de Ingeniero Luiggi, para realizar compras sin autorización.
El fallo fue dictado por el juez de control Alejandro Gilardenghi, quien impuso a Gisela Érica Lujan Gastaldo una pena de un año de prisión en suspenso, además de reglas de conducta por el plazo de dos años.
Según quedó acreditado en la causa, la imputada realizó cerca de una treintena de operaciones entre el 3 y el 10 de enero de 2025, generando un perjuicio económico total de 1.601.635 pesos. La maniobra consistió en cargar los datos de dos tarjetas de crédito de la víctima en su cuenta personal de Mercado Pago, desde donde efectuó compras y pagos tanto en comercios físicos como virtuales.
Gastaldo se desempeñaba realizando tareas domésticas en la vivienda de la damnificada, circunstancia que aprovechó para acceder a la información de las tarjetas.
Durante ese período, concretó operaciones en al menos dos comercios de Ingeniero Luiggi, entre ellos un local de indumentaria y un supermercado. Con una de las tarjetas realizó tres compras por 162.957 pesos, mientras que con la otra efectuó 26 transacciones por 1.438.678 pesos.
El magistrado señaló que la acusada actuó sin autorización al utilizar los datos de las tarjetas y que obtuvo beneficios económicos indebidos, trasladando la carga del pago a la víctima, quien debió afrontar los resúmenes bancarios.
La sentencia consideró acreditado el delito de defraudación con tarjeta de crédito, al comprobarse el perjuicio patrimonial ocasionado y el uso indebido de los medios de pago.

