La justicia pampeana confirmó formalmente que la muerte de Mauro Sebastián Becerra, el joven de 32 años hallado sin vida el pasado martes en un departamento de General Pico, se produjo por una grave intoxicación con monóxido de carbono. El fiscal a cargo del caso, Guillermo Komarofky, ratificó la causal del deceso tras recibir los primeros informes médicos y anticipó que la causa penal podría derivar en imputaciones en el corto plazo, debido a presuntas negligencias en las instalaciones del inmueble.
El drama familiar mantiene en vilo a la comunidad, ya que los dos hermanos de la víctima fatal también sufrieron los efectos del gas tóxico. Según la actualización del parte médico brindado por la fiscalía, uno de ellos recibió el alta médica en las últimas horas, mientras que el restante continúa internado en estado crítico en la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del hospital Gobernador Centeno.
Respecto a los peritajes en el departamento de la calle 2 (entre 103 y 105), Komarofky mantiene un estricto hermetismo: “No voy a dar información porque puedo llegar a tener personas imputadas, y los elementos de prueba deben llegar primero a conocimiento de ellos”, lanzó con contundencia.
La reconstrucción del hecho determinó que los tres hermanos, todos domiciliados en General Pico, ingresaron al departamento de alquiler temporario la tarde previa al hallazgo. La alarma se encendió pasado el mediodía del martes, cuando se venció el plazo para devolver las llaves. Ante el silencio y la imposibilidad de abrir la puerta —porque la llave estaba colocada desde el interior—, el hijo del propietario del inmueble, con la ayuda de un peatón, rompió el vidrio de una ventana. Al mirar hacia adentro, se toparon con la escena: Becerra ya no tenía signos vitales y sus hermanos yacían completamente desvanecidos en el suelo.
En los últimos pasajes de la jornada, el trabajo se concentró en la recolección de pruebas técnicas dentro de la vivienda. Personal de la Agencia de Investigación Científica (AIC) y operarios de la empresa Camuzzi Gas Pampeana detectaron una altísima y letal concentración de monóxido de carbono en el ambiente cerrado. Las mediciones confirmaron que el origen de la emanación fatal fue un calefactor defectuoso ubicado en el interior del departamento, el cual se convertirá en la pieza clave para determinar las responsabilidades penales de los locadores.

