Un interno que había resultado herido durante una pelea en la Alcaidía de la Unidad Regional II de Policía de General Pico se fugó del Hospital Gobernador Centeno, donde permanecía internado, y fue recapturado horas más tarde mientras caminaba por la vía pública.
El hecho se originó el lunes por la mañana, cuando se produjo una reyerta dentro del pabellón 2 de la Alcaidía piquense. Como consecuencia, dos detenidos resultaron heridos. Uno de ellos sufrió lesiones leves y no requirió traslado, mientras que el otro recibió una herida de arma blanca en la zona intercostal y debió ser derivado al hospital, donde quedó internado bajo custodia policial.
Durante la noche, el interno logró evadir la vigilancia y escapó del centro de salud. Ante esta situación, la Policía desplegó un operativo cerrojo que permitió su detención durante la madrugada por parte de la Brigada de Investigaciones.
El fiscal Juan Pellegrino explicó que la agresión se produjo cuando, tras la apertura de las celdas para el uso de espacios comunes, dos internos atacaron con elementos punzantes a otro detenido. Además del herido trasladado al hospital, otro interno sufrió lesiones leves. Según indicó el funcionario, ya se realizaron diligencias probatorias, se tomaron declaraciones testimoniales y se avanzó en la identificación de los presuntos agresores.
La investigación determinó que serían dos los internos que participaron activamente del ataque. Ambos serán citados a declaración de imputados y formalizados en el marco de la causa.
En paralelo, el fiscal confirmó que se tramitan dos procesos judiciales distintos: uno por las lesiones sufridas por el interno en la Alcaidía, donde figura como damnificado, y otro por el delito de evasión, que lo tiene como imputado tras haberse fugado del Hospital Centeno. El detenido ya cumplía una condena penal al momento de los hechos.
Finalmente, se informó que durante un allanamiento realizado en el pabellón 2 se secuestraron prendas de vestir, teléfonos celulares y diversos elementos corto punzantes, entre ellos el arma presuntamente utilizada en la agresión, que será analizada por el laboratorio de genética forense.

