La Justicia de General Pico logró recuperar más de mil animales vacunos que habían sido desapoderados a una empresa de Rancul en el marco de una estafa millonaria cometida mediante operaciones de compra y venta con cheques sin fondo.
El recupero se concretó tras un allanamiento realizado en un establecimiento rural de la provincia de Córdoba, donde fueron hallados 1.060 vacunos. La investigación tiene hasta el momento a dos personas imputadas, titulares de una firma ganadera de la localidad bonaerense de General Pinto que se encuentra en concurso preventivo. Además, la Justicia analiza imputar por encubrimiento al propietario del campo donde se encontraban los animales.
El fiscal adjunto de la Fiscalía General de la Segunda Circunscripción Judicial, Matías Juan, confirmó que el procedimiento se realizó en el campo “Carlos Tercero”, ubicado en la localidad cordobesa de Chaján. El operativo fue posible gracias a un exhorto firmado por el juez de Control de General Pico, Diego Ambrogetti, y a una orden de allanamiento emitida por el juez de Control y Faltas de Río Cuarto, Diego Ortiz.
La causa se originó a partir de una denuncia presentada en mayo del año pasado por la empresa San Jorge Cereales y Hacienda S.A., de la localidad pampeana de Rancul, propiedad de los hermanos Ingaramo y Viano. La firma fue estafada por una suma estimada en 800 millones de pesos a través de la compraventa de hacienda con cheques sin respaldo.
Por el hecho, la Justicia imputó a Ana Paula Courreges e Iván Fiorini, representantes de la firma San Pablo Oeste S.A., dedicada también al negocio ganadero. Ambos fueron detenidos en su momento y permanecieron bajo prisión domiciliaria durante tres meses en General Pico. Actualmente se encuentran en libertad, aunque con medidas restrictivas sustitutivas de la prisión preventiva.
La investigación determinó que la hacienda fue trasladada inicialmente a un campo de la provincia de Buenos Aires administrado por la empresa imputada y posteriormente movida al establecimiento rural de Chaján, que funciona como feedlot y pertenece al feriero ganadero Carlos Lanser. La Fiscalía sospecha que el propietario del campo habría encubierto a los autores de la estafa, ocultando los animales con el objetivo de engordarlos y venderlos posteriormente en feria, lo que le habría permitido obtener importantes ganancias.
De acuerdo a la investigación, los vacunos iban a ser enviados esta semana a una feria para su posterior faena, motivo por el cual no se descarta que Lanser sea citado a declarar como imputado por el delito de encubrimiento.
Durante el allanamiento, personal policial de Chaján y de la unidad de investigaciones de Río Cuarto debió enfrentar una actitud hostil por parte del propietario del campo y de algunos peones, quienes intentaron impedir el procedimiento.
Por orden judicial, los animales secuestrados fueron restituidos a la empresa damnificada y trasladados a un campo ubicado en la localidad de Fortuna, en la provincia de San Luis. De este modo, la firma de Rancul logró recuperar casi la totalidad del ganado denunciado como sustraído, que originalmente ascendía a 1.133 animales entre vacas, vaquillonas preñadas y toros.

