La campaña estival 2025/26 dejó resultados positivos para el agro pampeano y el girasol fue el cultivo más destacado, con una producción cercana a las 750 mil toneladas y rindes que superaron ampliamente los promedios históricos.
El dato surge de un informe elaborado por la Bolsa de Cereales de Córdoba, donde se indicó que los rendimientos de los principales cultivos estivales se mantuvieron por encima de los registrados durante la campaña anterior.
En el caso del girasol, se cosecharon 327.600 hectáreas sobre un total de 331.200 sembradas, con un rendimiento promedio de 22,9 quintales por hectárea. La producción total alcanzó las 749.900 toneladas, lo que representó un crecimiento del 29 % respecto del mismo período del año pasado y un incremento histórico del 57 %.
Desde la entidad señalaron que, pese a la heterogeneidad entre zonas y fechas de siembra, el cultivo logró cerrar una campaña por encima de la media histórica gracias principalmente al aumento de la superficie sembrada y a los buenos niveles de aceite obtenidos.
El informe también destacó el desempeño del maíz, que volvió a marcar niveles récord en producción. Sobre 831.400 hectáreas sembradas, 723.100 resultaron cosechables y el rendimiento promedio se ubicó en 65 quintales por hectárea. La producción totalizó 4.699.700 toneladas, con un crecimiento interanual del 33 %.
Los mejores rindes se observaron en planteos tardíos de primera, especialmente en el departamento Quemú Quemú, donde los promedios rondaron los 88 quintales por hectárea.
En soja, la cosecha avanzó con demoras debido a los excesos hídricos y la falta de piso para el ingreso de maquinaria. De las 321.200 hectáreas sembradas, 303.600 fueron consideradas cosechables.
El rendimiento promedio alcanzó los 32,4 quintales por hectárea, ubicándose entre los más altos de la serie histórica. Sin embargo, la producción total mostró una caída en comparación con campañas anteriores por la reducción de la superficie sembrada.
En cuanto al maní, el arrancado avanzó lentamente por las lluvias registradas durante abril, mientras que la cosecha todavía no había comenzado. Desde la Bolsa advirtieron que el exceso de humedad y las primeras heladas generan incertidumbre sobre posibles pérdidas y problemas de calidad industrial.
El relevamiento también remarcó que abril estuvo marcado por precipitaciones superiores a lo habitual en gran parte de La Pampa, especialmente en los departamentos del norte provincial. Estas condiciones dificultaron el avance de la cosecha y el secado de los cultivos.
Pese a ello, el estado sanitario general fue considerado bueno, con baja presencia de plagas y enfermedades en la mayoría de los cultivos relevados.
Finalmente, el informe señaló que para el próximo trimestre se esperan temperaturas y lluvias por encima de los valores normales, según las proyecciones del Servicio Meteorológico Nacional.

