La economía pampeana fue una de las pocas del país que logró cerrar 2024 con números positivos, en contraste con la fuerte recesión que atravesó Argentina tras la asunción de Javier Milei y la aplicación de su programa económico. Según datos de la Cepal, el Valor Agregado Bruto (VAB) de La Pampa registró un crecimiento interanual del 0,4 %, mientras que el total nacional cayó un 1,4 %.
El informe indica que el VAB provincial, medido a precios básicos y a valores constantes de 2004, pasó de 6.126 millones de pesos en 2023 a 6.149 millones en 2024. Si se amplía la mirada, el desempeño pampeano muestra una evolución sostenida: respecto de 2014, el incremento acumulado fue del 8,2 %, y en comparación con el inicio de la serie en 2004, el crecimiento alcanza el 60,7 %.
La Pampa integró el reducido grupo de cinco jurisdicciones con variaciones positivas, junto a Córdoba (+4,5 %), Santa Fe (+3,1 %), Entre Ríos (+0,4 %) y Neuquén (+11,3 %), este último impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta. El resto de las provincias evidenció retrocesos, reflejando el impacto generalizado de las políticas económicas nacionales.
Entre las caídas más pronunciadas se destacaron Tierra del Fuego (-13,1 %), Formosa (-12,9 %), Jujuy (-9,5 %), San Luis (-8,8 %) y Chaco (-6,3 %). También registraron descensos Buenos Aires (-3 %), CABA (-2,1 %), Mendoza (-0,9 %) y Río Negro (-0,6 %), entre otras.
El informe de la Cepal también desagrega el comportamiento por sectores. Nueve actividades mostraron crecimiento, otras nueve se mantuvieron estables, mientras que 25 registraron pérdidas. El comercio continuó siendo el sector de mayor peso en la estructura productiva, con el 26 % del VAB, seguido por la actividad agropecuaria con el 20 %. La administración pública y defensa representó el 7,3 %, y la actividad hidrocarburífera el 6 %.
Entre los rubros con mayores subas se ubicaron la agricultura, ganadería y servicios conexos (+25,9 %), los servicios auxiliares a la actividad financiera (+18,7 %), la captación y distribución de agua (+12,1 %) y la administración pública y defensa (+10 %). También mostraron incrementos las comunicaciones, los seguros, la elaboración de alimentos y bebidas, la propiedad de la vivienda y el transporte.
En contrapartida, la construcción fue el sector más golpeado, con una caída del 28,5 %. Le siguieron la extracción de petróleo y gas (-13 %), la intermediación financiera (-10,3 %), el comercio mayorista y minorista (-5,1 %), la salud pública (-8,7 %), la enseñanza pública (-1,5 %) y la salud privada (-0,6 %).
Los datos confirman que, en un contexto nacional adverso y de fuerte contracción económica, La Pampa logró sostener un desempeño relativo positivo, apoyado principalmente en el sector primario y en la presencia del Estado, mientras amplios segmentos de la economía nacional continúan en retroceso.

