El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, envió al Congreso un proyecto de ley que plantea cambios en el régimen de subsidios al gas para zonas frías, lo que podría impactar directamente en provincias como La Pampa, en un contexto de inminente descenso de temperaturas.
La iniciativa propone una reestructuración del sistema vigente, que actualmente otorga descuentos del 30% en la tarifa de gas para usuarios residenciales en regiones frías, y del 50% para sectores vulnerables. Según el texto oficial, el objetivo es reducir el déficit fiscal, ordenar las cuentas públicas y mejorar la eficiencia del sistema energético.
El proyecto lleva también la firma del ministro de Economía, Luis Caputo, y del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Desde el Gobierno pampeano manifestaron preocupación, ya que la propuesta podría eliminar o reducir significativamente los beneficios actuales. Señalaron que durante el debate del último presupuesto lograron frenar un intento similar, pero ahora la iniciativa avanzaría eliminando la garantía del 50% de descuento, dejándolo sujeto a decisiones del Ejecutivo nacional.
El régimen de zona fría está respaldado por la Ley 27.637, que amplió el alcance del beneficio a distintas regiones del país. El sistema se financia mediante un recargo aplicado a todos los usuarios de gas natural, lo que permite subsidiar a quienes residen en áreas con condiciones climáticas más severas.
Desde Nación argumentan que la ampliación del régimen generó un aumento del costo fiscal y desvirtuó su carácter original, que estaba destinado a zonas con mayor rigor climático. En ese sentido, buscan limitar el beneficio y rediseñar el esquema de compensaciones.
El proyecto también contempla cambios en el funcionamiento del sistema energético, incluyendo la regularización de obligaciones en el mercado eléctrico y modificaciones en los incentivos para la inversión en hidrocarburos.
A nivel provincial, la posible eliminación o reducción del subsidio genera inquietud, ya que implicaría un aumento en el costo del gas para los hogares, especialmente en una región donde las bajas temperaturas incrementan el consumo energético durante el invierno.
La discusión ahora se trasladará al Congreso, donde se definirá el alcance final de la iniciativa y su impacto en las economías regionales.

