Rancul: Nora Perotti fue distinguida por su emprendimiento de azafrán

La productora pampeana obtuvo el máximo reconocimiento en la categoría Economías Regionales de los premios Lía Encalada, que destacan el trabajo de las mujeres rurales de todo el país. Junto a Jorge, desarrolla Azafrán Mediterráneo, un proyecto familiar que comenzó hace una década y logró consolidarse como una empresa. Nora Perotti, productora de azafrán de…

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La productora pampeana obtuvo el máximo reconocimiento en la categoría Economías Regionales de los premios Lía Encalada, que destacan el trabajo de las mujeres rurales de todo el país. Junto a Jorge, desarrolla Azafrán Mediterráneo, un proyecto familiar que comenzó hace una década y logró consolidarse como una empresa.

Nora Perotti, productora de azafrán de Rancul, recibió una importante distinción nacional por el trabajo que lleva adelante junto a Jorge en Azafrán Mediterráneo. El emprendimiento fue reconocido en la categoría Economías Regionales de los premios Lía Encalada, que buscan visibilizar las experiencias y el aporte de las mujeres al desarrollo rural argentino.

La nominación llegó de manera inesperada. Otra mujer pampeana la postuló sin revelar su identidad y, cuando Perotti recibió un mensaje de un número desconocido para comunicarle que había sido seleccionada, inicialmente creyó que podía tratarse de una estafa.

Antes de responder, consultó con su familia y luego se comunicó con Liliana Fernández, integrante de la agrupación Mujeres Rurales, quien le explicó los alcances de la convocatoria y el encuentro previsto en Mar del Plata.

La posibilidad de viajar, sin embargo, coincidía con las fechas estimadas para la cosecha del azafrán. Por ese motivo, la productora consideró que no podría participar y que su intervención en el certamen había terminado. Pero el sábado 3 recibió una llamada que cambió sus planes: le anunciaron que había obtenido el primer premio de su categoría.

La noticia la sorprendió, especialmente porque en esta edición habían sido postuladas alrededor de 400 mujeres. Para Perotti, el reconocimiento llegó como una valoración del trabajo sostenido durante años desde una localidad del norte pampeano.

Diez años de trabajo compartido

Jubilada de la docencia desde hace tres años, Perotti encontró en la producción de azafrán una manera de mantener viva su vocación de enseñar. Se define como una “maestra azafranera”, ya que disfruta explicar las características de la actividad y transmitir sus conocimientos a quienes se interesan por el cultivo, la comercialización y los bulbos de la planta.

Esa dedicación forma parte de la identidad de Azafrán Mediterráneo, un proyecto que nació hace diez años como una iniciativa familiar y que, con el tiempo, fue creciendo hasta convertirse en una empresa.

La productora también remarcó que los resultados son fruto del trabajo en equipo con Jorge. Según explicó, muchas de las ideas iniciales surgen de él y luego ambos se involucran en su desarrollo, complementando tareas para hacer avanzar el emprendimiento.

Uno de los desafíos más importantes fue conseguir que el azafrán producido en Rancul trascendiera el ámbito local y llegara a nuevos mercados. Por eso, la distinción tiene un significado especial: representa una oportunidad para que el trabajo realizado desde La Pampa alcance mayor visibilidad.

El papel de las mujeres en el campo

Perotti consideró que el premio también permite poner en primer plano la participación femenina en las actividades agropecuarias y las economías regionales, un ámbito que históricamente suele asociarse principalmente con los hombres.

En ese sentido, señaló que las mujeres desarrollan tareas muy diversas, desde la cría de ganado y el seguimiento de cultivos hasta la elaboración y el aprovechamiento de materias primas provenientes del campo.

Los premios Lía Encalada reconocen estas experiencias mediante postulaciones y la evaluación de un jurado externo con representación federal, con el objetivo de destacar trayectorias y proyectos que contribuyen al desarrollo rural.

Para la productora, haber obtenido la máxima distinción de su categoría significa mucho más que un reconocimiento individual. También es una forma de mostrar que desde una pequeña localidad pampeana es posible construir una iniciativa productiva con crecimiento y proyección nacional.

Después de una década de esfuerzo, Azafrán Mediterráneo consiguió que su trabajo fuera reconocido más allá de Rancul. Un logro que Perotti valora especialmente por el camino recorrido y por las dificultades que debieron superar para dar a conocer su producción.