Río Salado en La Pampa: “Es el mayor desastre ambiental del país”

La cuenca Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó, la más extensa de la Argentina con una superficie de 315.000 kilómetros cuadrados, atraviesa las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis y La Pampa. Sin embargo, desde hace décadas se encuentra prácticamente seca en territorio pampeano, donde históricamente debía desembocar en el río Colorado. A lo largo de…

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La cuenca Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó, la más extensa de la Argentina con una superficie de 315.000 kilómetros cuadrados, atraviesa las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza, San Luis y La Pampa. Sin embargo, desde hace décadas se encuentra prácticamente seca en territorio pampeano, donde históricamente debía desembocar en el río Colorado.

A lo largo de los años, La Pampa realizó diversas presentaciones judiciales vinculadas a la construcción de represas sobre los afluentes del río Desaguadero, especialmente en San Juan y Mendoza, pero no hubo avances en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. En ese contexto, se recuerda además que existe un fallo firme del máximo tribunal a favor de la provincia por el río Atuel que nunca fue cumplido.

Fuentes vinculadas a las presentaciones judiciales señalaron que actualmente no hay definiciones porque “la Corte, con solo tres miembros, prácticamente no funciona: no emiten sentencias, ni siquiera en causas simples”. Añadieron que las diferencias de criterio entre los jueces impiden acuerdos y que, incluso, “conociendo la postura y la jurisprudencia de dos de sus integrantes, hasta puede ser mejor para La Pampa que la causa no avance en este momento”.

Desde el Ejecutivo provincial, el secretario de Recursos Hídricos, José Gobbi, explicó que uno de los intentos de avance se dio mediante reuniones conjuntas con Nación y con las provincias de Río Negro, Catamarca, Mendoza y Buenos Aires para trabajar en la conformación de un comité de cuenca. “No es imposible, pero sí muy complejo, porque fundamentalmente San Juan se resiste a participar”, afirmó.

Según detalló, esa provincia sostiene que el río San Juan no integra la cuenca del Desaguadero. “Argumentan que, como el río está seco desde la última represa hacia abajo y que antes de las intervenciones antrópicas terminaba en las lagunas de Guanacache, hoy secas, se trata de un río provincial. Es una interpretación torcida, pero funcional a su negativa de integrar un comité de cuenca”, explicó Gobbi.

El funcionario remarcó que la desaparición del sistema Desaguadero-Salado-Chadileuvú-Curacó se debe a las intervenciones humanas mediante represas en San Juan y Mendoza, donde se utiliza la totalidad del recurso hídrico para los oasis de riego. “Los afluentes —Jáchal, San Juan, Mendoza, Tunuyán, Diamante y Atuel— están secos aguas abajo de su última obra de infraestructura”, precisó.

Gobbi fue contundente al definir el escenario: “La cuenca del Desaguadero, la más grande del país en superficie, está seca. Es el mayor desastre ambiental hídrico de la Argentina, total y absolutamente”. Sostuvo además que se trata de “un desastre oscurecido, porque hay grandes intereses para que esta situación se mantenga”.

Finalmente, advirtió que para La Pampa la desaparición de la escorrentía del Salado-Chadileuvú-Curacó implicó convertir a una amplia zona del territorio en una “zona de sacrificio”. “San Juan y Mendoza se quedan con los beneficios del uso del agua y nos trasladan los costos ambientales y sociales a nosotros”, concluyó.