Santa Rosa: Calzatex trabaja al 25% de su capacidad y aplica suspensiones para evitar despidos

La crisis que atraviesa la industria textil continúa golpeando con fuerza a La Pampa. En Santa Rosa, la fábrica de calzado Calzatex funciona con apenas una cuarta parte de su capacidad instalada y recurre a suspensiones rotativas para intentar preservar los puestos de trabajo en medio de la fuerte caída del consumo. La empresa mantiene…

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La crisis que atraviesa la industria textil continúa golpeando con fuerza a La Pampa. En Santa Rosa, la fábrica de calzado Calzatex funciona con apenas una cuarta parte de su capacidad instalada y recurre a suspensiones rotativas para intentar preservar los puestos de trabajo en medio de la fuerte caída del consumo.

La empresa mantiene una planta de 30 trabajadores, aunque la producción se desarrolla de manera intermitente debido a la falta de demanda. “Estamos todos igual. La caída en el consumo se profundiza, parece no tener un piso”, afirmó Gustavo Moreno, uno de los responsables de la firma.

El empresario explicó que la próxima semana la planta permanecerá completamente cerrada y reconoció las dificultades para afrontar el pago de salarios. “Estamos trabajando de manera salteada, tenemos que suspender personal, no podemos cumplir con el pago de sueldos. Seguimos adelante a fuerza del sacrificio de todos los integrantes de la empresa. Es muy triste la realidad que nos toca vivir”, señaló.

Moreno aseguró que el objetivo es evitar despidos y sostuvo que las suspensiones rotativas son la única alternativa para sostener el empleo. “Queremos conservar los puestos de trabajo, aunque esta modalidad no le sirve a nadie, ni a la empresa ni a los trabajadores”, expresó.

“No hay plata”

El empresario también remarcó que la crisis ya no responde al precio del calzado, sino a la pérdida del poder adquisitivo de las familias.

Como ejemplo, indicó que la empresa abrió un local de venta directa en la propia fábrica para reducir costos de comercialización, pero ni siquiera esa estrategia logró revertir la caída de las ventas.

“Vendemos dos pares de zapatillas para adultos por 40 mil pesos y tampoco se venden. El problema no es el precio ni la calidad. El problema es el poder adquisitivo. No hay plata. La gente está priorizando comer y compra arroz o fideos con la tarjeta; imaginá dónde queda el calzado”, lamentó.

Un panorama que se repite en todo el país

La situación de Calzatex coincide con el escenario descripto por la Fundación Pro Tejer en su último informe sobre la industria.

Según la entidad, la producción textil registró una caída interanual del 23% en abril y acumula un retroceso del 31% respecto de los niveles de 2023. En tanto, la fabricación de prendas de vestir, cuero y calzado descendió un 8,8% en comparación con el mismo mes del año pasado.

El informe también señala que durante el primer cuatrimestre de 2026 las fábricas textiles utilizaron, en promedio, apenas el 36,6% de su capacidad instalada, el nivel más bajo para ese período desde que existen registros, con excepción de los meses de la pandemia.

El deterioro también impactó sobre el empleo. Desde diciembre de 2023 cerraron 874 establecimientos vinculados a la cadena textil, de la indumentaria, el cuero y el calzado, mientras que el sector perdió más de 24.000 puestos de trabajo registrados.

A este escenario se suma el incremento de las importaciones de productos terminados, mientras muchas empresas se ven obligadas a liquidar mercadería por debajo de la inflación para obtener liquidez y afrontar sus costos operativos.

En ese contexto, la continuidad de firmas como Calzatex depende, en gran medida, de una recuperación del consumo interno que permita reactivar la producción y sostener el empleo.