Los gremios docentes y no docentes de la Universidad Nacional de La Pampa anunciaron un plan de lucha con distintas medidas de fuerza para exigir al Gobierno nacional la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
La Asociación de Docentes Universitarios (ADU) y la Asociación del Personal de la UNLPam (Apulp) confirmaron paros y otras acciones de protesta ante lo que consideran el incumplimiento de la norma aprobada por el Congreso.
El secretario general de ADU, Santiago Audisio, explicó que el reclamo surge a partir de la decisión del Poder Ejecutivo de no aplicar la ley sancionada el año pasado por el Congreso.
Según señaló, la norma fue elaborada con participación de distintos sectores de la comunidad universitaria, entre ellos docentes, no docentes, estudiantes y autoridades académicas.
“Obtuvimos la Ley de Financiamiento Universitario, pero el presidente no la aplica y lo que ha resuelto es presentar un proyecto que nos perjudica”, afirmó.
El dirigente sostuvo que la situación salarial es crítica y aseguró que los docentes universitarios han perdido cerca del 50% de su poder adquisitivo en los últimos años.
En ese contexto, anunció que la docencia universitaria realizará un paro durante toda la semana del 16 al 21 de marzo, coincidiendo con el inicio del ciclo lectivo.
Audisio indicó que durante las jornadas de protesta algunos docentes podrían concurrir a los espacios académicos para dialogar con los estudiantes y explicar la situación, pero sin desarrollar las actividades habituales de enseñanza, investigación o extensión.
También aclaró que el plan de lucha se llevará adelante en estado de asamblea permanente, lo que permitirá evaluar nuevas medidas según la evolución del conflicto.
Por su parte, el secretario general de Apulp, Leandro Romero, confirmó que los trabajadores no docentes también participarán de las medidas de fuerza.
En su caso, realizarán paros sin asistencia a los lugares de trabajo todos los lunes de marzo y abril en todas las universidades nacionales.
Romero sostuvo que la situación económica de los trabajadores es cada vez más difícil y señaló que muchos empleados universitarios se ven obligados a comprar alimentos en cuotas con tarjeta de crédito.
“El poder adquisitivo cayó más del 50% y no estamos llegando a fin de mes”, afirmó.
El dirigente también advirtió que el conflicto podría agravarse debido a la actual situación política en el Congreso, lo que podría dificultar la aplicación efectiva de la ley de financiamiento.
Según explicó, el tema se encuentra actualmente en un proceso de judicialización debido a que el Gobierno nacional no reconoce su implementación.
Romero indicó que el nivel de adhesión a las medidas de fuerza suele ser muy alto entre los trabajadores no docentes, con niveles de acatamiento que en muchos casos superan el 90%.
En paralelo, docentes del Colegio de la UNLPam (ColUNLPam) también anunciaron su adhesión a las medidas de protesta con un paro total de actividades entre el 16 y el 20 de marzo.
En un comunicado dirigido a la comunidad educativa, señalaron que la caída de los salarios, la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la falta de implementación de la Ley de Financiamiento Universitario forman parte de los principales reclamos.
Los docentes del colegio afirmaron que en los últimos dos años perdieron cerca del 52% del poder adquisitivo de sus salarios y advirtieron que la falta de financiamiento afecta no solo a los trabajadores, sino también al funcionamiento general del sistema universitario.
Según indicaron, la falta de recursos impacta en el mantenimiento de la infraestructura, el equipamiento, las becas estudiantiles y el desarrollo de las actividades académicas.
Durante la semana de paro, los docentes del colegio prevén realizar reuniones internas y acciones de visibilización frente al establecimiento para informar a la comunidad sobre el conflicto y las demandas del sector en defensa de la educación pública.

