La caída del consumo producto de la crisis económica comienza a tener impacto directo en el empleo, y uno de los focos de preocupación en Santa Rosa es el Maxi Carrefour, inaugurado hace menos de un mes. Versiones surgidas en las últimas horas indican que la empresa evalúa recortes de personal ante ventas por debajo de las expectativas iniciales.
El rumor empezó a circular antes de fin de año y fue tomando fuerza con el correr de los días. Según trascendió, la firma había proyectado una facturación muy superior a la actual. “Esperaban una cifra por turno y estarían vendiendo cerca de la mitad”, señalaron fuentes vinculadas al sector comercial.
Consultadas por este diario, personas con conocimiento del rubro confirmaron que “ya sacaron a dos o tres empleados” y no descartaron que se produzcan más desvinculaciones. También advirtieron que “Santa Rosa no tiene mercado para otra gran superficie en esa zona”, en referencia a la ubicación del supermercado en el predio de la Asociación Agrícola Ganadera.
Desde el sector gremial la preocupación es creciente. Estiman que, de continuar esta tendencia, en seis meses el plantel podría reducirse a unos 55 trabajadores. Actualmente, el local cuenta con alrededor de 117 empleados, aunque la mayoría fue contratada bajo la modalidad de jornada reducida y banco de horas, una situación que el sindicato ya cuestionó ante la empresa.
“Tomaron a 117, pero todos con jornada parcial. La empresa se había comprometido a que en seis meses el 70% pasara a jornada completa”, señalaron. En ese contexto, interpretan que los movimientos actuales responden al marco que habilita la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. “El período de prueba es de seis meses y se van a quedar con la mitad”, advirtieron.
El Maxi Carrefour abrió sus puertas el 12 de diciembre con la promesa de generar alrededor de cien puestos de trabajo, lo que generó una fuerte expectativa en la ciudad. Sin embargo, incluso antes de su inauguración, el emprendimiento estuvo envuelto en polémicas: tras una denuncia, la Secretaría de Trabajo y Promoción del Empleo debió intervenir y suspender el armado de la nave por las condiciones inseguras en las que se desarrollaban las tareas.
Mientras tanto, el gremio mantiene el estado de alerta y sigue de cerca la situación, ante el temor de que los despidos se profundicen en un contexto económico cada vez más adverso.

