La Universidad Nacional de La Pampa dejó inaugurada la remodelación integral de “El Palomar”, uno de los edificios históricos más emblemáticos de Santa Rosa, que a partir de ahora funcionará como centro cultural y espacio institucional abierto a la comunidad.
El inmueble está ubicado sobre la calle Mansilla, entre 25 de Mayo y Coronel Gil, y fue recuperado tras años de deterioro y abandono. Las obras permitieron refuncionalizar distintos sectores internos y externos para albergar actividades culturales, académicas y administrativas.
La inauguración marcó además uno de los últimos actos de gestión del rector Oscar Alpa, quien desde este viernes pasará a ocupar el cargo de vicerrector, mientras que Francisco Marull asumirá la conducción de la universidad.
Del acto también participaron el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, y el secretario de Cultura provincial, Pablo Lucero.
Tras el corte inaugural, las autoridades realizaron una recorrida por el edificio, cuya restauración estuvo a cargo de la empresa IACO y se extendió hasta las últimas horas del miércoles previo a la apertura.
“Estamos abriendo las puertas de un lugar que tuvo años de abandono. Es un edificio con un alto valor patrimonial y que estará disponible para la comunidad”, destacó Alpa durante una conferencia de prensa.
El rector recordó que el lugar funcionó como rectorado universitario y también fue escenario de la toma estudiantil durante el proceso de nacionalización de la universidad. Posteriormente albergó áreas de Bienestar Universitario, aunque con el paso del tiempo sufrió un fuerte deterioro edilicio.
“El Palomar” está incluido en el Registro Provincial de Patrimonio Cultural y posee un importante valor histórico y arquitectónico. Desde la universidad remarcaron además que durante la última dictadura cívico-militar el edificio fue ocupado por Gendarmería Nacional Argentina, por lo que su recuperación representa también un acto de reparación histórica y resignificación colectiva.
La intención de la UNLPam es trasladar allí la editorial EdUNLPam y distintas oficinas administrativas, además de habilitar un salón de usos múltiples para actividades culturales, presentaciones de libros, conferencias y exposiciones.
Entre las mejoras realizadas se destacan la instalación de un ascensor, la adecuación de espacios interiores y la puesta en valor de sectores como la terraza del primer piso.
Alpa consideró que la recuperación de “El Palomar” forma parte de “tres o cuatro obras esenciales” concretadas durante sus ocho años de gestión. Entre otros logros, mencionó la creación de la Facultad de Ciencias de la Salud y de la carrera de Medicina, la incorporación del colegio agropecuario de Realicó y el crecimiento de la matrícula estudiantil.
“Pasamos de 11 mil a 17 mil estudiantes y eso es un número histórico”, sostuvo.
El rector saliente también reconoció que uno de los proyectos pendientes fue el intento de incorporar la ex Escuela Hogar al ámbito universitario. “Estuvimos muy cerca de lograrlo, hicimos muchas negociaciones, pero finalmente no se concretó”, lamentó.

