El dirigente de Identidad Peronista, Jorge Lezcano, salió al cruce de las declaraciones del intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, quien había advertido que en las internas del Partido Justicialista “no hay garantías”. Lezcano vinculó esa postura con las elecciones internas del peronismo pampeano de 2011 y 2019.
“Me llama la atención escuchar a Di Nápoli decir que no están dadas las garantías para participar de una interna”, sostuvo Lezcano, quien recordó que su sector participó de ambas contiendas y aseguró que en los dos casos llegó como favorito y terminó perdiendo.
Según planteó, la interna de 2019 dejó además interrogantes debido a que Di Nápoli fue proclamado ganador por una diferencia inferior a 100 votos. “Esas circunstancias dejaron dudas que nunca se terminaron de despejar”, afirmó.
Para Lezcano, que actualmente sea Di Nápoli quien cuestione las garantías del mecanismo interno resulta significativo. “Sus palabras terminan dándole una enorme fuerza a lo que nosotros venimos sosteniendo desde hace años sobre aquellas internas”, señaló.
El antecedente
El dirigente también recordó que Di Nápoli llegó a la intendencia santarroseña luego de competir en una interna del peronismo.
“La única vez que participó en una interna, ganó. Cuando los dirigentes tradicionales acompañan, cuando los que aseguran el poder desde adentro de la estructura están detrás de su candidatura, presentándolo, acompañándolo y abriéndole camino, parece que las garantías funcionan. Nadie escuchó entonces quejas sobre el sistema”, cuestionó.
Lezcano reivindicó la participación de las bases partidarias y sostuvo que el verdadero valor político está en asumir una candidatura interna sin padrinazgos.
“Lo que resulta bastante menos elegante es renegar del mecanismo que lo llevó a uno hasta donde está una vez que ese mecanismo deja de garantizarle el próximo escalón”, expresó.
En la misma línea, insistió: “Di Nápoli debería saberlo mejor que nadie. Su primer mandato como intendente nació de una interna. De una competencia dentro del peronismo. De esas mismas bases partidarias que hoy parecen transformarse, repentinamente, en un espacio sin garantías”.
Críticas y diferencias
Lezcano sostuvo que las diferencias entre dirigentes forman parte de la dinámica política y que es posible cambiar de sector, construir nuevas mayorías o modificar alianzas, pero diferenció esas decisiones de lo que considera una ruptura con las causas históricas del peronismo.
“Las traiciones importantes en política no ocurren entre dirigentes. Los dirigentes se juntan, se separan, acuerdan, discuten y vuelven a encontrarse. Las verdaderas traiciones son a las causas”, afirmó.
También planteó que el debate interno del PJ debería estar por encima de las aspiraciones personales y apuntar a preservar los principios partidarios.
“En política se puede cambiar de estrategia. Se puede cambiar de aliados. Se puede, incluso, cambiar de vereda. Lo que resulta difícil es cambiar la historia. Y la historia tiene una mala costumbre: se acuerda de todo”, concluyó.
Finalmente, Lezcano reivindicó su pertenencia partidaria y sostuvo que la prioridad debe ser “cuidar el bienestar del pueblo de La Pampa por encima de cualquier apetito personal de poder”.

