El ministro de Obras y Servicios Públicos de La Pampa, Alfredo Intronati, el intendente de Santa Rosa, Luciano di Nápoli, y el presidente de la Dirección Provincial de Vialidad, Rodrigo Cadenas, recorrieron los trabajos finales de los corredores viales Juana Azurduy, Felice y Stieben, que ya registran un avance cercano al 90%.
La obra entra en su etapa final, con tareas pendientes de señalización, iluminación y semaforización. El nuevo esquema vial, de casi siete kilómetros de extensión, podría habilitarse a mediados de año. La inversión provincial supera los 23 mil millones de pesos y se financia íntegramente con recursos propios.
El corredor Juana Azurduy muestra un progreso destacado. La pavimentación se extiende desde la calle Felice hasta la avenida Uruguay, donde se construye una rotonda que funcionará además como nuevo acceso al Parque Recreativo Don Tomás. La traza permitirá descongestionar la avenida Perón y consolidar una conexión estratégica norte-sur en el oeste de la ciudad, integrando el corredor Stieben y facilitando el acceso al Hospital René Favaloro.
Intronati remarcó el impacto cotidiano de la obra en la circulación urbana. Señaló que se trata de una política pública sostenida por el Gobierno provincial, orientada a la integración social, la mejora del tránsito y la descongestión vial. Destacó que Juana Azurduy conecta dos corredores de gran magnitud y ordena el flujo vehicular, aliviando la carga que hoy soporta la avenida Perón. También subrayó que será una vía alternativa clave entre Santa Rosa y Toay, localidades con un vínculo social, productivo y laboral permanente.
El ministro resaltó además la decisión política de sostener la obra pública en un contexto nacional adverso y afirmó que la infraestructura es una herramienta central para el desarrollo, el empleo y la cohesión social. En ese marco, destacó que la ejecución está a cargo de una empresa pampeana, con impacto directo en la generación de empleo local.
Por su parte, di Nápoli valoró el trabajo articulado entre Provincia y municipio y el efecto integral de la intervención. Señaló que se trata de una obra transformadora y estratégica, que modificó la fisonomía de varios sectores de la ciudad y mejoró la conectividad con la zona norte, el Parque Don Tomás y el Hospital Favaloro, con beneficios directos para los vecinos.

