Organizaciones sociales, sindicales, feministas y del colectivo LGBTIQNB+ se movilizaron este sábado por la tarde en Santa Rosa en el marco de la Segunda Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista. La concentración se realizó en la Plaza San Martín, donde más de medio centenar de personas se reunieron con banderas y pancartas para expresar su rechazo a las políticas del Gobierno nacional.
La convocatoria fue impulsada por el Frente de Orgullo Pampeano, integrado por Memorias Maricas Pampeanas, RILA (Red de Identidades Lésbicas Autoconvocadas), Pampa Trans y Familias Transformadas, junto a organizaciones del campo popular, feministas, transfeministas, sindicales y barriales. En un documento leído durante la jornada, manifestaron un “repudio absoluto” a las medidas del presidente Javier Milei, al cumplirse dos años de su gestión.
En el texto se recordó la masiva movilización nacional de 2025, realizada en rechazo a un discurso del mandatario en el Foro de Davos, al que calificaron como “homodiante, falaz y misógino”. En esta segunda marcha, señalaron que la convocatoria buscó trazar una memoria histórica de las luchas por los derechos humanos del colectivo LGBTIQNB+ en Argentina y advirtieron sobre procesos de estigmatización y deshumanización que, según expresaron, hoy recaen sobre las disidencias sexuales, las personas empobrecidas y racializadas, las organizaciones sociales, migrantes, feministas, travestis y trans.
Desde la lectura crítica de un “gobierno fascista”, afirmaron que quienes requieren del acompañamiento del Estado para vivir con dignidad son estigmatizados mediante discursos de odio. En ese sentido, señalaron que “el fascismo libertario es menos libertad para muchos y mayor libertad de explotación en favor de unos pocos”.
También alertaron sobre la precarización de las condiciones de vida de amplios sectores sociales, producto —según indicaron— de políticas de represión, abandono estatal y planificación del daño hacia los sectores más vulnerables, lo que empuja a numerosas familias, jóvenes e infancias a una situación permanente de subsistencia.
En otro tramo del documento, las organizaciones cuestionaron la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional y apuntaron contra gobernadores y legisladores que podrían acompañar su aprobación. “Pretenden aprobar un saqueo jurídico contra la clase trabajadora y borrar años de conquistas en seguridad y previsión social”, expresaron, al tiempo que reclamaron a la CGT que se sume a las dos CTA y al paro nacional convocado para el 11 de febrero.
Además, denunciaron lo que consideraron un alineamiento internacional peligroso por parte del Gobierno argentino, al advertir sobre la intervención del Puerto de Ushuaia y el acercamiento a Estados Unidos e Israel, sin debate legislativo ni acceso a la información pública. En ese marco, cuestionaron el aumento presupuestario de los organismos de inteligencia y denunciaron persecución periodística y social.
El documento también hizo referencia al “ecocidio de los bosques nativos” y al intento de derogar la Ley de Glaciares, a los que señalaron como evidencia de un modelo de país “en venta”, y expresaron su rechazo al imperialismo y a la injerencia extranjera sobre territorio soberano.
La movilización concluyó con un llamado a la organización colectiva y a la defensa del orgullo, la diversidad y los derechos humanos. “Marchamos contra la discriminación, el fascismo y el racismo estructural. Defendemos una Argentina donde quepan todos los cuerpos, identidades y trayectorias”, afirmaron.

