Organizaciones políticas, gremiales, sociales y vecinos autoconvocados participaron este sábado de la denominada “Marcha de la Bronca”, una movilización que tuvo su réplica en distintos puntos del país y que en Santa Rosa reunió reclamos vinculados con la situación económica y social.
La concentración comenzó a las 18 en la Plaza San Martín. Desde allí, los manifestantes avanzaron por la avenida San Martín hasta la rotonda del Centro Cívico, donde se desarrolló parte de la actividad.
Entre los espacios que participaron se encontraban el Frente de Izquierda Unidad, el Comité de Apoyo a Myriam Bregman, Bibliotecas en Lucha y la organización socioambiental Chakra Raíz, entre otras agrupaciones.
Durante la jornada se plantearon reclamos relacionados con la pérdida del poder adquisitivo, los recortes en áreas como salud y educación, el endeudamiento y las dificultades que atraviesan distintos sectores sociales.
Un documento con reclamos
Durante el acto realizado en la plaza se leyó un documento conjunto que contó con la adhesión de ATE La Pampa, ADU, SiTraJ, UTELPa, Corriente Clasista y Combativa, CEPA, La Mayo, la Coordinadora de Jubilados y Pensionados de La Pampa, PTP-PCR, Multisectorial 24 E, Movimiento Pampeano por los Derechos Humanos, Partido Comunista, Centro Pampeano de Estudios Sociales y Políticos, Asociación Pampeana de Escritores, Mujeres por la Solidaridad y Foro Pampeano por el Derecho al Aborto Seguro, Legal y Gratuito.
El texto cuestionó las políticas económicas implementadas durante el gobierno de Javier Milei y sostuvo que provocaron un deterioro en las condiciones de vida de distintos sectores.
Las organizaciones plantearon que, a casi mil días del inicio de la gestión de La Libertad Avanza, las movilizaciones buscan expresar reclamos que, según señalaron, atraviesan a trabajadores registrados y precarizados, jubilados, docentes, estatales, estudiantes, profesionales, productores, comunidades originarias, personas con discapacidad, comerciantes, artistas y científicos.
Reclamos laborales y sociales
El documento también hizo referencia al cierre de empresas y comercios y a la pérdida de puestos de trabajo. Las organizaciones cuestionaron las modificaciones laborales impulsadas por el Gobierno nacional y sostuvieron que favorecen una mayor flexibilización de las relaciones laborales.
Además, señalaron las dificultades económicas que atraviesan trabajadores informales y repartidores, así como pequeños y medianos productores y comunidades originarias, a quienes vincularon con el impacto de las importaciones y los conflictos por la tierra.
Otro de los puntos planteados fue el endeudamiento de las familias para afrontar gastos cotidianos como alimentos, medicamentos y alquileres.
Las organizaciones también expresaron su rechazo a eventuales políticas de seguridad e inteligencia que, según sostuvieron, podrían incrementar las herramientas de control y vigilancia sobre la protesta social.
Reclamos que buscan confluir
Uno de los principales planteos del documento fue la necesidad de coordinar las distintas luchas sectoriales y construir una organización permanente que permita vincular los reclamos.
“Las familias tienen que pagar sus alquileres ahora; los trabajadores necesitan salarios dignos ahora; los jubilados necesitan medicamentos ahora; las universidades necesitan presupuesto ahora”, señalaron.
En ese sentido, sostuvieron que la organización social no debería limitarse a los períodos electorales, sino que debe responder a problemas que, según remarcaron, requieren respuestas inmediatas.
La convocatoria también fue presentada como un espacio para reunir reclamos provenientes de barrios, lugares de trabajo, universidades, escuelas, hospitales y distintos territorios.
Un llamado a la unidad
Hacia el cierre, el documento planteó que frente a un escenario que las organizaciones consideran integral, la respuesta también debe serlo, con articulación entre los distintos sectores.
Los manifestantes reclamaron por salarios, empleo, jubilaciones, educación y salud públicas, financiamiento universitario, producción nacional y el mantenimiento de derechos sociales.
La jornada concluyó con un llamado a transformar los reclamos expresados durante la movilización en espacios de organización y coordinación entre los distintos sectores participantes.

