Con la plantación de un árbol, familias atravesadas por el suicidio de uno de sus integrantes participaron este jueves de un acto en el parque Oliver, en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. La actividad fue organizada por el grupo “Abrazar la Vida”, con el acompañamiento del Equipo de Enlace y Posvención de la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones.
“Con este árbol sembramos memoria pero también futuro. Porque elegimos abrazar la vida y vivir con la huella que permanece en nosotras”, fue una de las frases compartidas durante la jornada, que buscó transformar el dolor en acompañamiento y prevención.
El encuentro se desarrolló en el espacio verde ubicado en la esquina de Rivadavia y Alvear. Participaron familiares, principalmente madres, junto con integrantes de la Subsecretaría de Salud Mental y Adicciones, el titular del Colegio de Psicólogos y Psicólogas de La Pampa, Andrés Oyarce, y personal del Ministerio de Educación.
Junto al mural que había sido pintado dos años atrás se plantó un ejemplar de ginkgo biloba, conocido como el “árbol de la vida”.
Transformar el dolor
Graciela Moreno, impulsora de “Abrazar la Vida”, explicó que la agrupación surgió a partir de su propia experiencia de duelo y de la necesidad de contar con un espacio de acompañamiento para quienes atraviesan situaciones similares.
“Había días en que no podía sostenerme ni yo y pensé que era necesario conformar un grupo de apoyo comunitario. Fui buscando gente que atravesaba o había atravesado lo mismo y así fuimos juntándonos”, relató.
Moreno destacó la importancia de acompañar a las personas durante el duelo y sostuvo que, en determinados momentos, simplemente escuchar o brindar un abrazo puede resultar fundamental.
“Una situación de duelo no se puede cronometrar ni medir, por eso la vital importancia de acompañarse”, expresó.
La mujer recordó a su hijo Jairo, quien murió por suicidio en 2022. Contó que era una persona sociable, con muchos amigos y proyectos, aunque en distintas oportunidades le había expresado que se sentía solo.
“No demostraba que estuviese depresivo en su día a día, por el contrario tenía proyectos, todo el tiempo expresaba ideas de cosas que quería hacer, y sin embargo en algunos momentos y por algunas circunstancias me contaba de su soledad”, relató.
En ese sentido, explicó que el duelo se convirtió en un proceso de avances y retrocesos, pero que la creación del grupo le permitió encontrar una manera de transformar su propio dolor en acompañamiento para otras personas.
Un espacio de alivio
“El grupo de familiares es un alivio, una especie de renacer por el hecho de acompañar a otras personas a que encuentren un camino un poco menos difícil para aliviar su dolor”, sostuvo Moreno.
La integrante de “Abrazar la Vida” explicó que el amor por su hijo también puede convertirse en una forma de ayudar a otras familias. Además, señaló que las personas que atraviesan situaciones de dolor pueden ser derivadas al grupo desde los equipos de Salud Mental.
Durante la jornada, la Subsecretaría de Salud Mental instaló un espacio para brindar información y asesoramiento. Los participantes también utilizaron un crespón amarillo, color asociado a las actividades de prevención del suicidio que se realizan cada 10 de septiembre en distintos países.
Moreno explicó que el origen del símbolo está relacionado con un adolescente de 16 años de Estados Unidos, aficionado a los autos antiguos y particularmente a un Mustang amarillo. Tras su muerte por suicidio, sus familiares y amigos comenzaron a utilizar ese color como una forma de transmitir un mensaje de prevención y concientización.
Dónde buscar ayuda
En La Pampa funcionan líneas gratuitas de asistencia en situaciones de crisis. El número 136 brinda acompañamiento y orientación, mientras que el 132 está destinado a situaciones vinculadas con consumos problemáticos.
Ambas líneas se encuentran disponibles las 24 horas.

