El fiscal General de la Tercera Circunscripción Judicial, Alejandro Sebastián Mendiara, ha manifestado públicamente su convicción de que está siendo blanco de represalias por parte de la Policía. Según sus declaraciones, la raíz del conflicto radica en sus investigaciones sobre presuntos casos de apremios ilegales dentro de la fuerza de seguridad. Su postura, afirma, responde a su compromiso por evitar situaciones de violencia extrema.
Mendiara rompió el silencio tras verse involucrado en un incidente en Victorica, donde protagonizó una acalorada discusión con efectivos policiales en un control vehicular. En ese contexto, se comunicó con el ministro de Seguridad, Horacio di Nápoli, e incluso desafió a los agentes a pelear. Como consecuencia, enfrenta actualmente un proceso de jury por posible inconducta.
Durante una entrevista con El Aire de la Mañana en Radio Noticias, el fiscal detalló su visión crítica sobre la Policía, particularmente en General Acha, donde asegura haber detectado serias irregularidades desde su llegada en 2022. Según su relato, la resistencia a sus investigaciones sobre delitos rurales generó fricciones con ciertos sectores de la fuerza. “He trabajado con excelentes profesionales, pero había efectivos en los que no se podía confiar”, expresó.
Mendiara también señaló que, a su juicio, la situación en General Acha se agravó con la llegada del comisario David Ángel Rinaldi, acusándolo de entrometerse en decisiones judiciales. “Antes la policía estaba ordenada, pero luego se desvirtuó”, aseguró.
El conflicto se intensificó tras un episodio en el que su hijo, junto a un amigo, fue abordado por agentes policiales. Según Mendiara, los adolescentes fueron señalados injustamente por vandalismo, y aunque su hijo no sufrió agresiones, su amigo sí habría sido sometido a un procedimiento violento. “A él le pusieron la cabeza contra el piso”, denunció el fiscal, añadiendo que cuando intentó confrontar la situación, la Policía grabó sus palabras y le abrió un sumario disciplinario.
Acusaciones cruzadas y un nuevo escándalo
Consultado sobre su futuro en la Tercera Circunscripción Judicial, Mendiara fue tajante: “No, claramente no puedo seguir”. En sus declaraciones, mencionó antecedentes de Rinaldi, señalando que en 2006 estuvo involucrado en un grave caso de violencia de género que, según él, quedó impune por la normativa vigente en ese momento.
Además, sostuvo que muchas personas le han transmitido su temor a denunciar abusos policiales por miedo a represalias. “Cuando un joven muere a manos de la Policía, todos piden justicia. Yo quiero evitarlo antes”, enfatizó.
Sin embargo, en medio de su enfrentamiento con la fuerza de seguridad, Mendiara enfrenta una nueva acusación. Belén Segura, madre de un adolescente, lo denunció por una supuesta agresión contra su hijo durante un partido de fútbol en General Acha. Según su versión, el fiscal habría sujetado al menor por el cuello y le habría dado una cachetada tras una disputa entre jugadores.
Mendiara desmintió la acusación, afirmando que el joven en cuestión es amigo de su hijo y que solo intentó calmar la situación. “Es imposible que lo haya agredido. Quiero que se revisen las cámaras del predio”, argumentó.
El caso sigue en desarrollo y promete generar aún más repercusiones en el ámbito judicial y político de la provincia.