La Justicia Federal confirmó que son 111 las víctimas fatales por la inoculación de fentanilo contaminado, luego de enviar al Cuerpo Médico Forense el listado completo de fallecidos para su análisis. La información había sido anticipada por fuentes del caso y quedó ratificada tras el trabajo realizado durante la Feria Judicial.
En ese período se evaluaron un total de 159 casos: 111 pacientes murieron y otros 48 lograron sobrevivir a la administración del opioide adulterado. Ahora, el Cuerpo Médico Forense deberá analizar las muestras recibidas y, en caso de confirmar los resultados, podría agravarse la situación judicial de los 14 procesados y detenidos en la causa.
Entre los imputados se encuentra Ariel García Furfaro, propietario de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., quien está acusado como coautor penalmente responsable del delito de adulteración de sustancias medicinales, en concurso real con el delito de adulteración de medicamentos de un modo peligroso para la salud pública.
Según consta en el expediente, al empresario se le atribuye haber intervenido junto a al menos 16 integrantes del plantel de ambos laboratorios en la toma de decisiones vinculadas a la fabricación, distribución y venta del fentanilo correspondiente al lote 31202, cuya orden de producción había sido emitida el 16 de diciembre de 2024 y estaba destinado al uso sanitario público.
El escrito judicial sostiene que la adulteración del medicamento se produjo por una contaminación derivada de un proceso de fabricación con múltiples falencias, lo que derivó en una de las peores crisis sanitarias registradas en el país asociadas al uso de un opioide.
Mientras avanza la investigación, los familiares de las víctimas continúan reclamando justicia y exigen que los responsables reciban condenas acordes a la magnitud del daño provocado.

