El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, encabezó este sábado un acto por el Día de la Lealtad Peronista, en el que reivindicó la figura de Cristina Kirchner, cuestionó la gestión del presidente Javier Milei y convocó a construir una alternativa política con el objetivo de recuperar el Gobierno nacional en 2027.
Durante su discurso, el mandatario provincial aseguró que la expresidenta se encuentra “injustamente presa por defender nuestras banderas” y ratificó su disposición a asumir un papel protagónico en la reorganización del Partido Justicialista (PJ). En ese sentido, manifestó su voluntad de recorrer el territorio nacional y participar de la estrategia electoral del espacio.
La actividad se desarrolló en el Polideportivo Juan Domingo Perón, ubicado en González Catán, partido de La Matanza, y contó con la participación de la vicegobernadora Verónica Magario y del intendente local, Fernando Espinoza, quienes tomaron la palabra antes del cierre a cargo de Kicillof.
Entre los dirigentes presentes estuvieron los intendentes Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Jorge Ferraresi (Avellaneda), Mariel Fernández (Moreno), Gustavo Barrera (Villa Gesell), Fabián Cagliardi (Berisso), Marisa Fassi (Cañuelas), Federico Otermín (Lomas de Zamora) y Gustavo Walker (Pila).
También asistieron funcionarios del gabinete bonaerense, el exjefe de Gabinete nacional Juan Manuel Abal Medina, el dirigente sindical docente Roberto Baradel y otros referentes políticos y sociales del peronismo.
Kicillof cuestionó a Javier Milei
Uno de los ejes centrales del discurso de Kicillof fue la defensa de la justicia social como principio fundamental del movimiento peronista. El gobernador rechazó las concepciones de libertad que, según sostuvo, desconocen las desigualdades económicas y sociales. “Sin justicia social no hay libertad verdadera: hay privilegios, hay explotación y desigualdad. Eso no es libertad”, expresó ante los militantes reunidos en La Matanza.
En ese marco, cuestionó al gobierno de Javier Milei, al que caracterizó como “la expresión más payasesca de la derecha internacional”, y denunció que sus políticas representan un retroceso en materia de derechos y soberanía nacional.
El mandatario bonaerense también hizo referencia a la eventual visita del papa León XIV a la Argentina y desafió al Presidente a sostener frente al pontífice sus cuestionamientos a la justicia social. “Cuando venga el Papa León, que esperamos que se recupere, que alguien se anime a decirle que la justicia social es un robo. La justicia social es justicia y es para todos”, manifestó.
En materia de política exterior, Kicillof advirtió sobre lo que considera un proceso de pérdida de autonomía nacional. Según su interpretación, el Gobierno busca reemplazar la independencia económica por “el colonialismo” y subordinar las decisiones políticas argentinas a intereses extranjeros.
“Argentina no puede recibir órdenes del extranjero”, sostuvo el gobernador, quien mencionó especialmente a Estados Unidos e Israel al cuestionar los alineamientos internacionales de la administración libertaria. En esa línea, criticó que el país tenga “en vez de un presidente, un che pibe de los mandados del presidente de los Estados Unidos”.
El dirigente también recuperó una referencia histórica de Juan Domingo Perón para advertir que quienes intenten avanzar contra las banderas del justicialismo y los intereses nacionales “se van a encontrar enfrente un pueblo que lucha y resiste”.
Por otra parte, expresó su respaldo al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quien disputará la segunda vuelta electoral frente al candidato Jair Bolsonaro el próximo 25 de octubre. “Fuerza Lula, estamos con vos”, afirmó durante su intervención.
El gobernador defendió su gestión en la Provincia
Otro de los aspectos destacados del discurso fue el papel de la provincia de Buenos Aires frente a las políticas impulsadas por el Ejecutivo nacional. Kicillof sostuvo que el peronismo bonaerense acompañó desde el comienzo de la administración de Milei las manifestaciones de trabajadores, empresarios, mujeres, docentes y estudiantes que se movilizaron contra distintas medidas oficiales.
“No nos escondimos”, aseguró al reivindicar la presencia de su espacio político en las calles y su participación en los reclamos sociales. Asimismo, definió las políticas implementadas por su gobierno como “un escudo y red” destinado a proteger a los bonaerenses frente al impacto de las decisiones económicas nacionales.
Entre las principales medidas, mencionó la continuidad de la obra pública, la construcción e inauguración de establecimientos educativos, la apertura de centros universitarios y la restitución de medicamentos que, según denunció, fueron retirados por el Gobierno nacional.
También destacó el acompañamiento provincial a los trabajadores y a la comunidad educativa durante las movilizaciones en defensa de sus derechos. Sin embargo, reconoció que las iniciativas adoptadas desde la administración bonaerense resultan insuficientes para revertir los problemas estructurales del país.
“No alcanza con ser oposición, no alcanza con luchar. Los problemas nacionales no pueden tener una solución en una sola provincia o en un gobierno local”, advirtió. En ese sentido, consideró indispensable modificar el rumbo de la política económica nacional y convocó al peronismo a trabajar para “dar vuelta este desastre que están generando”.
Kicillof se ofreció a recorrer el país y llamó al peronismo a recuperar el Gobierno en 2027
De cara a las próximas elecciones presidenciales, Axel Kicillof planteó que el principal desafío del justicialismo consiste en construir una propuesta capaz de representar a los distintos sectores de la sociedad y recuperar el respaldo electoral.
El gobernador sostuvo que la responsabilidad histórica del movimiento es mantener “la lealtad con el pueblo” y trabajar para que “el año que viene y en las urnas” termine “la pesadilla que gobierna”.
En el marco del 81° aniversario del 17 de octubre de 1945, vinculó la movilización obrera que reclamó la liberación de Juan Domingo Perón con el proceso político que, según anticipó, deberá protagonizar el peronismo durante los próximos meses: “Se dio la largada para ese triunfo que nos espera en el año 2027”.
A su vez, reconoció que el espacio atravesó derrotas electorales y cometió errores, aunque remarcó que esas experiencias deben servir para revisar estrategias y actualizar sus propuestas sin abandonar los principios históricos del movimiento. “Es la obligación del peronismo estar a la altura de los tiempos”, expresó.
El mandatario también pidió ampliar la convocatoria hacia quienes respaldaron electoralmente a Javier Milei, pero actualmente se encuentran decepcionados con los resultados de su administración: “Tenemos la obligación de crear esa alternativa que les permita crear un camino hacia el futuro. Tenemos que hacer el esfuerzo de buscar a todos y hablar con todos”.
Según su análisis, el peronismo enfrenta a “un adversario internacional” que dispone de importantes recursos económicos y respaldo externo, cuyo objetivo sería promover “una vuelta a la dependencia absoluta” de la Argentina.
Frente a ese escenario, insistió en la necesidad de fortalecer la unidad partidaria y recordó una de las 20 verdades peronistas: “Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista”.
En ese contexto, Kicillof ratificó su disposición a asumir mayores responsabilidades políticas y participar activamente de la construcción de una alternativa nacional. “Cuenten conmigo para poner el cuerpo, para recorrer el país. Cuenten conmigo para asumir las responsabilidades que tocan en esta hora”, declaró.
Finalmente, el gobernador expresó su confianza en que el peronismo volverá a gobernar la Argentina en 2027 y sintetizó el objetivo político de su convocatoria: “Nuestra tarea es construir una alternativa, representar al pueblo y recuperar la Argentina para los argentinos”.
El acto concluyó con una reivindicación de las figuras de Juan Domingo Perón, Eva Perón, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, además de un reconocimiento al pueblo argentino. Antes de despedirse, el mandatario bonaerense reafirmó el reclamo de soberanía nacional sobre el archipiélago del Atlántico Sur: “Las islas Malvinas fueron, son y serán argentinas”.

