La tercera declaración de Nicolás “El Americano” Soria estuvo marcada este miércoles por un tenso careo con el testigo Roberto Carlos Sotelo, quien lo acusa de haberle entregado drogas a cambio de información relacionada con la desaparición de Loan Peña, ocurrida a mediados de 2024 en la localidad correntina de 9 de Julio.
Sotelo participó de manera virtual desde la Unidad Penal 6 de Corrientes, donde se encuentra detenido por una causa de violencia de género. Durante el careo, sostuvo que Soria le había suministrado drogas y lo enfrentó directamente: “Vos me convidaste la droga a orillas del río”, afirmó.
Soria negó las acusaciones y aseguró que nunca compró ni consumió estupefacientes junto a Sotelo. Según su relato, solamente lo vio en tres oportunidades y describió un primer encuentro ocurrido entre el 4 y el 5 de agosto de 2024 en la vivienda de Sotelo.
En medio del intercambio, Soria también acusó a Roberto y a su hermana, Mónica Sotelo, de pertenecer a un supuesto clan relacionado con las drogas.
Mónica, por su parte, afirmó que Soria se presentó en su domicilio con una presunta orden de allanamiento falsa para intimidarla y relacionar la desaparición de Loan con el narcotráfico. Además, lo acusó de ser un supuesto agente de la DEA, algo que no implica por sí mismo una acreditación de esa condición.
Cruce entre el juez y un abogado
Otro momento de tensión tuvo como protagonistas al juez Simón Bracco y al abogado Rodolfo Baqué, representante de Elizabeth Cutaia, integrante de la defensa de los imputados por presunto entorpecimiento de la investigación.
El magistrado llamó reiteradamente la atención al letrado por sus interrupciones durante las declaraciones testimoniales, lo que generó un fuerte intercambio dentro de la sala.
Además, el tribunal rechazó el pedido de reconstrucción relacionado con el botín de Loan, medida que había sido solicitada por Baqué durante las audiencias de la semana pasada.
Las audiencias continuarán este jueves con las declaraciones de Federico Cabrera, Natanael Escobar y Natalia Verón Gómez, integrantes de la Prefectura Naval Argentina, y Lucas Matías González, perteneciente a la Policía Federal.

