Coca-Cola advirtió sobre una posible devaluación en Argentina

La multinacional The Coca-Cola Company encendió señales de alerta sobre la economía argentina en un informe presentado ante inversores en Wall Street. Allí sostuvo que Argentina continúa siendo considerada una “economía hiperinflacionaria”, una definición que impactó de lleno en el discurso económico del gobierno de Javier Milei y del ministro Luis Caputo. La compañía explicó…

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La multinacional The Coca-Cola Company encendió señales de alerta sobre la economía argentina en un informe presentado ante inversores en Wall Street. Allí sostuvo que Argentina continúa siendo considerada una “economía hiperinflacionaria”, una definición que impactó de lleno en el discurso económico del gobierno de Javier Milei y del ministro Luis Caputo.

La compañía explicó que el país cumple con los criterios internacionales para ser catalogado bajo ese esquema debido a que la inflación acumulada en los últimos tres años supera el 100%. Según advirtió la empresa, este contexto representa un riesgo para sus ganancias y resultados financieros en el mercado argentino.

El planteo generó repercusiones porque contradice la narrativa oficial sobre una supuesta normalización económica y control definitivo de la inflación. Además, alimentó especulaciones en el mercado sobre una eventual devaluación del peso.

En su presentación, la empresa remarcó que la persistencia de la hiperinflación obliga a modificar permanentemente la forma de presentar balances y estados contables, debido a la pérdida acelerada del valor del dinero.

La advertencia también coincidió con una semana en la que comenzaron a observarse mayores tensiones cambiarias en los contratos de dólar futuro. Distintas consultoras económicas señalaron que el mercado empezó a cubrirse nuevamente frente a un posible ajuste cambiario, pese a las intervenciones del Banco Central.

Ese escenario afecta especialmente al llamado “carry trade”, la estrategia financiera basada en invertir en pesos aprovechando tasas altas mientras el dólar permanece relativamente estable. Cuando aumentan las expectativas de devaluación, esa maniobra pierde atractivo y crece la presión sobre el tipo de cambio.

En paralelo, analistas económicos sostienen que la desaceleración inflacionaria registrada en los últimos meses se apoyó en una combinación de recesión, caída del consumo, salarios atrasados y atraso cambiario, factores cuya sostenibilidad comienza a ser cuestionada incluso por grandes actores internacionales.