Durante la Audiencia Pública por El Medanito, el representante pampeano ante el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado, Juan Greco, repasó más de dos décadas de monitoreo ambiental en la cuenca y aseguró que los análisis realizados no presentan condicionantes para la vida acuática ni para los distintos usos productivos y de abastecimiento del recurso hídrico.
En el marco de la Audiencia Pública convocada para analizar el Informe Final Ambiental y el Plan de Remediación del área hidrocarburífera El Medanito, el representante de La Pampa ante el Comité Interjurisdiccional del Río Colorado (COIRCO), Juan Greco, expuso sobre las tareas de monitoreo y control ambiental que se realizan de manera permanente en toda la cuenca del río Colorado.
Durante su intervención, explicó que el Programa de Calidad de Agua del organismo comenzó en el año 2000 con ocho estaciones de monitoreo distribuidas a lo largo del río y que, desde entonces, se realizaron más de 2.400 análisis destinados a controlar la calidad del recurso hídrico.
Greco detalló que los estudios incluyen controles físico-químicos en el río Colorado y en el embalse Casa de Piedra, además de análisis de cianobacterias y agroquímicos. También señaló que el programa evalúa no solo el agua, sino también los sedimentos de fondo y muestras de músculo de peces, con el objetivo de determinar la posible presencia de hidrocarburos y otros contaminantes.
Asimismo, destacó el trabajo que desarrolla la Comisión Técnica Fiscalizadora (CTF), organismo dependiente del COIRCO que realiza inspecciones en toda la cuenca desde 1999 para evaluar el estado de las instalaciones hidrocarburíferas.
En ese sentido, recordó que desde 2022 se implementó el Índice de Cumplimiento de la Actividad Petrolera (ICAP), una herramienta que permite medir el desempeño ambiental de los yacimientos mediante una escala que va de cero a diez.
Según indicó, La Pampa mantiene desde la puesta en marcha de este sistema una calificación superior a ocho puntos, mientras que el resto de las provincias de la cuenca no supera los siete puntos.
Como conclusión de su exposición, Greco sostuvo que “el agua del río Colorado es apta para ser utilizada como fuente de agua potable, en irrigación y ganadería” y remarcó que los resultados obtenidos en los controles de calidad “no ofrecen condicionantes para la vida acuática”.
Finalmente, recomendó mantener el actual sistema de monitoreo, las auditorías de campo y laboratorio y la articulación entre las distintas jurisdicciones y usuarios de la cuenca para sostener los niveles de alerta y prevención en relación con la calidad del agua del río Colorado.

