La Cámara de Diputados se encamina a debatir y votar este miércoles la reforma de la Ley de Glaciares, en una sesión donde el oficialismo confía en lograr la sanción definitiva del proyecto con apoyo de distintos bloques.
Según estimaciones previas, La Libertad Avanza contaría con los votos necesarios —junto al PRO, la UCR, Innovación Federal y otros espacios— para alcanzar una mayoría que rondaría los 140 votos. Incluso, sectores de la oposición, incluidos algunos legisladores de provincias cordilleranas, acompañarían la iniciativa.
El proyecto propone modificar la Ley 26.639 de Presupuestos Mínimos para la Protección de Glaciares y del Ambiente Periglacial. Entre los principales cambios, se busca redefinir las áreas protegidas para permitir actividades de exploración y explotación económica en ciertas zonas periglaciares que, según el oficialismo, no cumplen una función hídrica relevante.
Además, la reforma plantea transferir mayores facultades a las provincias, que pasarían a tener un rol central en la definición de qué áreas deben ser protegidas y cuáles pueden destinarse a actividades productivas.
La iniciativa ya cuenta con media sanción del Senado y obtuvo dictamen favorable en un plenario de comisiones, aunque con fuerte rechazo de sectores opositores que firmaron despachos en contra.
En paralelo, la sesión estará atravesada por un fuerte clima político. Desde distintos bloques anticiparon que aprovecharán el inicio del debate para cuestionar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en medio de las denuncias que lo involucran por presunto enriquecimiento ilícito.
También se prevé que la oposición impulse pedidos de interpelación y utilice cuestiones de privilegio para insistir con las críticas hacia el Gobierno, en un contexto marcado por tensiones políticas y cuestionamientos a la gestión.
Por otra parte, legisladores opositores presentaron un proyecto para declarar la neutralidad de Argentina en el conflicto internacional entre Estados Unidos, Israel e Irán, al considerar que cualquier definición en materia bélica debe pasar por el Congreso, tal como lo establece la Constitución Nacional.
La votación de la reforma a la Ley de Glaciares aparece así como uno de los principales focos de la agenda parlamentaria, en una jornada que combinará debate legislativo y fuerte disputa política.

