El Senado de la Nación ingresó este jueves en la etapa final del tratamiento del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, en una jornada marcada por un intenso debate político dentro del recinto y una fuerte represión policial en las inmediaciones del Congreso, donde miles de personas se movilizaron para rechazar la iniciativa impulsada por el gobierno de Javier Milei.
La sesión, que se extendía hasta la madrugada, llegaba luego de que el oficialismo decidiera retirar del proyecto el polémico capítulo que modificaba la Ley de Tierras Rurales, ante la falta de apoyo suficiente para aprobarlo. Sin embargo, el resto de la iniciativa continuó generando un fuerte rechazo de la oposición, organizaciones sociales, ambientales y sectores vinculados a los derechos humanos.
De acuerdo con el conteo parlamentario, La Libertad Avanza contaba con los votos necesarios para aprobar en general el proyecto y avanzar con las reformas vinculadas a desalojos exprés, modificaciones al régimen de expropiaciones y regularización de escrituras de viviendas en barrios populares. Ese respaldo se sostenía con el acompañamiento de la mayoría del bloque libertario, parte de la UCR, el PRO y algunos legisladores provinciales.
No obstante, el oficialismo encontraba mayores dificultades para reunir consenso en torno a la reforma de la Ley de Manejo del Fuego, uno de los puntos más cuestionados del proyecto. Varios senadores dialoguistas ya habían anticipado que no acompañarían esos cambios, al considerar que implican un retroceso en la protección ambiental.

Fuerte cuestionamiento de Bensusán
Uno de los discursos más duros fue el del senador pampeano Daniel Bensusán, quien calificó la iniciativa como “un nuevo mamarracho” del gobierno nacional y sostuvo que, aunque se hubiera eliminado el capítulo referido a la extranjerización de tierras, el proyecto seguía representando un riesgo para la soberanía nacional y el control de los recursos estratégicos.
El legislador denunció además el modo en que se desarrolló el trámite parlamentario.
“Una hora antes de empezar la sesión recibimos un archivo sin membrete, sin firma y con decenas de modificaciones”, cuestionó, al tiempo que acusó al oficialismo de introducir cambios sin el correspondiente debate en comisión.
Bensusán afirmó que el bloque de Unión por la Patria se opuso desde el primer momento a la derogación de la Ley de Tierras y consideró que el rechazo social obligó al Gobierno a retirar ese capítulo.
“No estamos en contra de las inversiones. Queremos que vengan empresas a invertir, que generen trabajo y sean socias de la Argentina, pero no dueñas del país”, remarcó.
El senador también advirtió que el proyecto podría afectar la protección de recursos naturales estratégicos, humedales, glaciares y cursos de agua, además de debilitar herramientas jurídicas utilizadas por provincias como La Pampa en reclamos históricos por conflictos hídricos.
“Desde esta banca no voy a ser cómplice de la entrega de la República Argentina”, concluyó.
Debate dividido
Durante la sesión también se escucharon fuertes críticas de otros sectores opositores.
La senadora rionegrina Ana Marks sostuvo que considerar la tierra únicamente desde una lógica de mercado implica desconocer su función social y acusó al oficialismo de actuar con una visión “entreguista”.
Desde el radicalismo, Maximiliano Abad manifestó que las inversiones no llegarán solamente modificando leyes.
“Las inversiones vendrán cuando exista estabilidad económica, instituciones sólidas y una política exterior coherente”, expresó.
En defensa del proyecto habló el presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, Agustín Coto, quien aseguró que el objetivo es agilizar los procesos judiciales para proteger el derecho constitucional a la propiedad privada y evitar que los propietarios sufran largos procesos para recuperar inmuebles ocupados ilegalmente.
También defendió las modificaciones propuestas para la Ley de Manejo del Fuego, al considerar que la legislación vigente termina perjudicando a propietarios afectados por incendios.

Represión frente al Congreso
Mientras el Senado debatía, en las calles se desarrollaba una multitudinaria movilización bajo la consigna de rechazo a la ley.
Pese a que el Gobierno había retirado el capítulo sobre la extranjerización de tierras, miles de manifestantes mantuvieron la convocatoria para reclamar contra el resto del proyecto y denunciar que seguía afectando derechos sobre los bienes comunes y los recursos naturales.
Con el correr de la tarde el operativo de seguridad fue aumentando en intensidad.
Según denunciaron organizaciones sociales y organismos de derechos humanos, efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y otras fuerzas federales avanzaron con gases lacrimógenos, balas de goma, camiones hidrantes y bastonazos para dispersar a los manifestantes.
Las corridas se extendieron durante varias horas por distintos sectores de las inmediaciones del Congreso, mientras numerosos comercios bajaban sus persianas y el tránsito permanecía interrumpido.
Organizaciones sanitarias que trabajaban en el lugar informaron que más de 250 personas recibieron asistencia médica durante los enfrentamientos.
Por su parte, la Comisión Provincial por la Memoria sostuvo que el operativo dejó más de 1.500 personas afectadas por gases lacrimógenos, gas pimienta, postas de goma, postas Byrna y golpes, calificándolo como uno de los despliegues represivos “más violentos y prolongados” de los últimos años.
Fuentes policiales confirmaron además la detención de al menos diez manifestantes acusados de atentado y resistencia a la autoridad.

Una fotógrafa resultó herida
Entre los heridos se encontraba una fotógrafa que cubría los incidentes para distintos medios de comunicación.
Según relataron periodistas presentes en el lugar, la trabajadora recibió un fuerte golpe en la parte posterior de la cabeza y quedó tendida en la vía pública con abundante sangrado.
Fue asistida inicialmente por personal médico presente en la movilización y luego trasladada por el SAME a un centro de salud.
Los profesionales que la atendieron indicaron que presentaba un traumatismo de cráneo y debía ser sometida a estudios de mayor complejidad para evaluar la gravedad de la lesión.
Durante los incidentes, distintos trabajadores de prensa denunciaron haber sido alcanzados por disparos de balas de goma mientras realizaban la cobertura periodística.
Cruces dentro del recinto
La tensión registrada en las calles también se trasladó al recinto.
La senadora Juliana Di Tullio interrumpió una exposición para denunciar la represión y cuestionó el accionar del Gobierno nacional.
Afirmó que el oficialismo respondió con violencia luego de haber retirado el capítulo referido a la Ley de Tierras y sostuvo que la ciudadanía había logrado frenar esa parte del proyecto mediante la movilización popular.
En la misma línea se expresó el sanjuanino Sergio Uñac, quien calificó de “absolutamente inaceptable” el operativo desplegado frente al Congreso.
El voto pampeano
Entre los representantes de La Pampa, Daniel Bensusán anticipó su rechazo a la iniciativa.
En tanto, el radical Daniel Kroneberger modificó la postura inicial que había manifestado semanas atrás y resolvió acompañar el proyecto luego de la eliminación del capítulo sobre la Ley de Tierras.
Por su parte, la senadora Victoria Huala, del PRO, no había oficializado su posición durante el debate, aunque distintas fuentes parlamentarias estimaban que terminaría acompañando el texto impulsado por el oficialismo tras la eliminación del punto más cuestionado.
Al cierre de esta edición, el Senado continuaba con las exposiciones de los oradores y se esperaba que la votación en general se realizara después de la medianoche, mientras que el tratamiento artículo por artículo se extendería durante las primeras horas de la madrugada.

