El consumo masivo registró en marzo una caída interanual del 5,1% en Argentina, encadenando tres meses consecutivos en baja y alcanzando su peor desempeño en los últimos 15 meses, según datos de la consultora Scentia.
El retroceso se dio en un contexto de fuerte ajuste en los hogares, donde los ingresos no logran recomponerse al ritmo de los precios. Aunque en la comparación mensual hubo un repunte del 6,1% respecto a febrero, el acumulado del año arroja una contracción del 3,1%, reflejando un deterioro sostenido del poder de compra.
La caída fue generalizada en todo el país y afectó a supermercados, autoservicios y kioscos. En las grandes cadenas, el desplome fue más pronunciado, con una baja del 7% interanual, mientras que en el primer trimestre la contracción alcanza el 5,4%.
En los comercios de cercanía también se evidenció el impacto, con una disminución del 5,1% interanual y un acumulado negativo del 4,4% en lo que va de 2026. Por su parte, los kioscos registraron una baja del 4,5% frente a marzo del año pasado.
Entre los rubros más golpeados se encuentran los productos de limpieza de hogar y ropa (-12%), los perecederos (-9,7%) y los alimentos para desayuno y merienda (-8,2%). También cayeron los productos de higiene y cosmética (-5%), los impulsivos (-4,3%) y la alimentación en general (-4,1%). En contraste, solo algunos segmentos lograron crecer, como el comercio electrónico (+34,3%) y el rubro farmacéutico (+0,9%).
El escenario responde, en gran medida, a la pérdida de poder adquisitivo del salario. Según un informe de la Universidad Nacional de San Martín, los sueldos del sector privado registrado acumulan tres meses consecutivos de caída real.
Las paritarias quedaron por detrás de la inflación en el primer trimestre: los aumentos salariales fueron del 1,7% en enero, 0,8% en febrero y alrededor del 2,3% en marzo, mientras que el Índice de Precios al Consumidor registró subas superiores en cada período.
El deterioro también impacta en el salario mínimo, que en marzo se ubicó en $352.400, pero con una pérdida real cercana al 38%-39% desde fines de 2023, consolidando un escenario de fuerte retracción del consumo y ajuste en los gastos básicos de las familias.

