El empleo formal sigue en baja y el salario mínimo pierde poder adquisitivo

Mientras el gobierno avanza con una polémica reforma laboral que buscará comenzar su tratamiento en febrero en el Senado, los indicadores del mercado de trabajo continúan mostrando un deterioro sostenido del empleo y del ingreso de los trabajadores. De acuerdo a un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos…

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Mientras el gobierno avanza con una polémica reforma laboral que buscará comenzar su tratamiento en febrero en el Senado, los indicadores del mercado de trabajo continúan mostrando un deterioro sostenido del empleo y del ingreso de los trabajadores.

De acuerdo a un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, el empleo formal registró en septiembre —último dato disponible— una caída de 11,3 mil puestos de trabajo. En paralelo, el poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil volvió a retroceder un 0,5%.

El estudio, difundido por la agencia Noticias Argentinas, señala que la dinámica negativa del empleo se mantiene desde mayo, acumulando cinco meses consecutivos de caída. En ese contexto, el Gobierno sostiene que una nueva legislación laboral, orientada a reducir los costos y riesgos de contratación —principalmente en materia de indemnizaciones—, permitiría a las pymes incorporar personal, aunque el propio informe advierte que eso dependerá de un crecimiento económico más robusto que el registrado durante 2025.

El relevamiento mensual, coordinado por Roxana Maurizio y Luis Beccaria y elaborado por el Área de Empleo, Distribución e Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), indica que el empleo asalariado formal del sector privado cayó en septiembre en 10,6 mil puestos.

En tanto, el empleo asalariado formal del sector público se mantuvo prácticamente sin variaciones, mientras que el trabajo registrado en casas particulares mostró una baja de 2,9 mil puestos.

Tras una etapa de caídas que se extendió desde septiembre de 2023 hasta agosto de 2024, seguida por un período de estancamiento con leves oscilaciones hasta abril de 2025, el empleo asalariado formal total volvió a descender de manera consecutiva durante cinco meses, entre mayo y septiembre de 2025.

En términos interanuales, el empleo formal total de septiembre de 2025 representó una pérdida de 57 mil puestos de trabajo (-0,6%) respecto de septiembre de 2024 y de 242 mil puestos (-2,4%) en comparación con noviembre de 2023. Si se observa una serie más extensa, desde enero de 2012, el nivel actual de empleo formal es similar al registrado en agosto de 2022.

Salario mínimo: caída persistente del poder de compra

El informe también advierte una nueva reducción del poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil durante noviembre de 2025, con una baja del 0,5%. Esta contracción se suma a las registradas en meses anteriores: octubre (-2,3%), septiembre (-2,0%), agosto (-0,5%) y julio (-0,5%).

El proceso de deterioro más marcado se inició en diciembre de 2023, cuando el salario mínimo real cayó un 15% producto de la aceleración inflacionaria, seguido por un desplome adicional del 17% en enero de 2024. Si bien en algunos meses posteriores los aumentos nominales lograron empatar o superar a la inflación, la tendencia general continuó siendo negativa.

Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, el salario mínimo real acumuló una caída del 36%. Solo en lo que va de 2025, la reducción alcanza el 8%.

Esta dinámica ubica al salario mínimo real de octubre de 2025 en un nivel inferior al de 2001, previo a la crisis de la convertibilidad. Además, representa una pérdida del 64% respecto del valor máximo de la serie histórica, registrado en septiembre de 2011, quedando reducido a apenas un tercio de aquel nivel.