El Gobierno nacional introdujo cambios en la reglamentación de la reforma laboral vinculados a los aportes y contribuciones establecidos en los convenios colectivos de trabajo. A través del Decreto 612/2026, eliminó el límite del 2 % que había sido fijado previamente y habilitó que el cálculo de esos aportes pueda realizarse sobre el conjunto de las remuneraciones mensuales de carácter habitual previstas en cada convenio.
La nueva disposición también deja sin efecto el criterio que establecía como única base de cálculo el salario básico convencional. A partir de ahora, además del básico, podrán computarse los adicionales remunerativos que se perciben de manera normal, habitual y mensual, siempre que tengan origen convencional.
En cambio, el decreto excluye de esa base conceptos como horas extras, aguinaldo, premios, bonos, participación en las ganancias, plus vacacional, sumas no remunerativas y cualquier otro pago que no tenga carácter mensual y habitual.
La normativa establece además que los recursos obtenidos mediante estos aportes deberán destinarse exclusivamente a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales en beneficio de los trabajadores, y que su administración deberá realizarse de manera diferenciada.
Desde la Confederación General del Trabajo (CGT) respaldaron la modificación y señalaron que el esquema anterior excedía lo previsto por la ley. También remarcaron que esos fondos permiten financiar distintos beneficios para los afiliados, entre ellos programas de capacitación, turismo, asistencia social, ayuda escolar y otros servicios.
El secretario general de la CGT y del Sindicato de Empleados de la Industria del Vidrio y Afines (Seivara), Cristian Jerónimo, recordó que la central obrera había cuestionado judicialmente la reglamentación anterior y sostuvo que los cambios evitan nuevos conflictos legales.
Por su parte, desde la CTA Autónoma aclararon que la exclusión de conceptos como el aguinaldo, las horas extras o los premios alcanza únicamente a la base utilizada para calcular los aportes sindicales y no implica que esos ingresos dejen de integrar el salario del trabajador.
El secretario general de esa central, Hugo “Cachorro” Godoy, consideró que la discusión forma parte de un debate más amplio sobre el financiamiento de las organizaciones sindicales y sostuvo que la autonomía gremial se fortalece cuando los recursos provienen de los aportes de los propios trabajadores.

