El vocero presidencial Adrián Ravier reconoció que el Banco Central se equivocó en los cálculos vinculados con la cobertura financiera sobre sus reservas de oro. Aunque destacó la revalorización del metal, admitió que la operación generó una pérdida superior a los 1.000 millones de dólares, según lo señalado por la Auditoría General de la Nación.
El Gobierno nacional reconoció errores en la operación financiera vinculada con las reservas de oro del Banco Central, luego de que un informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) expusiera pérdidas millonarias durante 2025.
El encargado de referirse al tema fue Adrián Ravier, vocero de la Presidencia y referente de La Libertad Avanza en La Pampa, quien durante una conferencia de prensa en Casa Rosada admitió que hubo fallas en los cálculos relacionados con el seguro contratado para cubrir posibles variaciones en el precio del metal.
Si bien sostuvo que el Banco Central es un organismo autónomo y debería brindar sus propias explicaciones, Ravier respondió a las consultas periodísticas debido a la repercusión que tomó el caso.
Durante su exposición, destacó que el aumento del valor internacional del oro incrementó el patrimonio asociado a ese activo. Sin embargo, reconoció que el resultado de la cobertura financiera fue desfavorable para el Estado.
Una pérdida superior a los 1.000 millones de dólares
Ravier explicó que el incremento del precio del oro generó una ganancia estimada en 3.500 millones de dólares sobre el valor del activo, mientras que la cobertura contratada ocasionó una pérdida cercana a los 1.000 millones de dólares.
El funcionario también señaló que las tenencias de oro representan alrededor del 20% de las reservas internacionales y utilizó ese dato para destacar la importancia del metal dentro de los activos del Banco Central.
No obstante, la valorización de las reservas y el resultado de la operación financiera son cuestiones diferentes: aunque el oro aumentó de precio, la cobertura contratada tuvo un costo que terminó impactando negativamente en el resultado de la estrategia.
En ese contexto, Ravier reconoció que el organismo se equivocó en sus cálculos y sostuvo que el desenlace debe evaluarse teniendo en cuenta la información disponible cuando se tomó la decisión.
La defensa oficial de la cobertura
Para justificar la medida, el vocero comparó la operación con la contratación de un seguro para un automóvil. Según explicó, este tipo de instrumentos busca reducir los riesgos ante posibles movimientos desfavorables del mercado, aunque su contratación puede resultar costosa si finalmente no se produce el escenario previsto.
También cuestionó las críticas formuladas después de conocerse el resultado y argumentó que, cuando se tomó la decisión, no era posible anticipar cuánto aumentaría el precio internacional del oro.
Desde esa perspectiva, sostuvo que la cobertura habría servido para amortiguar las pérdidas si el valor del metal hubiera caído, en lugar de experimentar la suba que finalmente se registró.
El funcionario, además, rechazó que la decisión de contratar el seguro debiera evaluarse como una apuesta especulativa sobre la evolución futura de los precios.
Sin embargo, el reconocimiento oficial de errores en los cálculos vuelve a poner en discusión el costo de la estrategia adoptada por el Banco Central y los criterios utilizados para administrar uno de los activos que integran las reservas internacionales del país.

