Las intensas lluvias registradas durante los últimos días en la zona cordillerana de Neuquén y Río Negro provocaron crecidas de distintos cursos de agua, inundaciones y complicaciones para la circulación. Una de las áreas más afectadas es el Parque Nacional Nahuel Huapi.
El río Manso se desbordó y el agua alcanzó caminos y campos cercanos. Ante esta situación, durante el domingo se desplegó un operativo para asistir a pobladores afectados por la crecida.
Un grupo de 11 brigadistas recorrió la zona para entregar alimentos, frazadas y fardos de pasto a habitantes de Rojel, Turra y Vilpan. Para las tareas utilizaron un camión URO y un bote semirrígido, además de colaborar con evacuaciones.
En tanto, el nivel del lago Mascardi continúa en ascenso y complica la circulación por el sector de Playa Negra, sobre la Ruta Provincial 81. Debido a las condiciones de seguridad, se dispuso el cierre preventivo para visitantes y excursiones del circuito hacia la Cascada Los Alerces, que permanece habilitado únicamente para pobladores.
El río Foyel también registró una importante crecida y provocó inundaciones en distintos sectores. En El Foyel, familias que viven en las inmediaciones del curso de agua quedaron prácticamente aisladas por el avance del agua.
Una de las pobladoras afectadas explicó que todavía había alrededor de 70 centímetros de agua en el sector y que, aunque el nivel comenzó a descender, aún no podían abandonar sus viviendas. La situación también generó dificultades para alimentar y resguardar a los animales.
La preocupación se extiende especialmente al ganado, debido a que los campos y pastizales quedaron cubiertos por el agua. En las zonas más bajas, los productores deben trasladar el alimento hacia sectores donde los animales puedan acceder.
El comisionado de El Manso, Carlos Almazán, señaló que la localidad se encuentra rodeada por los ríos Manso, Foyel, Villegas y Escondido. Según explicó, las lluvias fueron constantes desde comienzos de la semana y se sumó la importante cantidad de nieve acumulada en las zonas altas, lo que provocó un fuerte incremento de los caudales.
Actualmente, unas 20 familias permanecen aisladas, aunque no fue necesario evacuar a ninguna persona. Las autoridades mantienen el seguimiento de la situación, con especial atención sobre el estado de los animales y las condiciones de los caminos.
Como parte de la asistencia, el Gobierno de Río Negro distribuyó 200 fardos de pasto entre 26 productores de la zona para garantizar la alimentación del ganado.
El operativo continuará mientras persistan las dificultades para acceder a los sectores afectados y de acuerdo con la evolución de las condiciones meteorológicas.

